Sequía y salud

La reincidencia en los atrasos de sueldos es ya de carácter crónico, lo que provoca crisis cíclicas, además del comprensible malestar tanto entre profesionales como pacientes.

  • Actualizado: 21 de septiembre de 2026 a las 00:01 -

La intensa y prolongada falta de lluvias, especialmente en las zonas central y sur, además de la pérdida de cosechas y ganado, también abre la posibilidad de brotes epidemiológicos de diverso tipo que provocarían una doble crisis ante la severa escasez de agua, mucho más fuerte que otras ocurridas en el pasado, indicativa de los estragos provocados por el cambio climático.

Aun antes de la actual sequía se presentaron casos de sarampión, dengue y gusano barrenador, que ahora pueden ser acompañados de tifoidea, infecciones oculares y enfermedades de la piel, entre otras.

La falta de medidas de higiene propicia distintos tipos de patologías, que deberían ser atendidas de manera preventiva antes que curativa. La educación sanitaria, desde la más temprana edad, es esencial en toda persona, independientemente de su condición económica. Los padres y madres, así como las y los docentes, deben tener a su cargo tal responsabilidad.

No queremos ser alarmistas, pero no puede descartarse tal posibilidad, lo que requiere que tanto los centros de salud como las farmacias dispongan de suficientes medicamentos, incluyendo vacunas y antibióticos.

Adicionalmente, el Gobierno debe honrar ahora mismo los distintos compromisos contraídos con médicos y enfermeras, que continúan con las llamadas asambleas informativas, es decir, paros laborales, que inciden directamente en miles de compatriotas que carecen de recursos económicos suficientes para ser tratados en clínicas y nosocomios privados.

La reincidencia en los atrasos de sueldos es ya de carácter crónico, lo que provoca crisis cíclicas, además del comprensible malestar tanto entre profesionales como pacientes. Existe una evidente falla administrativa al interior de la Secretaría de Salud; de hecho, acéfala al haber asumido el presidente Asfura un compromiso adicional a los múltiples que requieren de su tiempo y energías, entre ellos uno esencial: la crisis energética, que se manifiesta cada vez más con cortes prolongados del fluido eléctrico que pueden llegar a paralizar a los sectores productivos.

¿Seremos capaces de asimilar las diversas lecciones derivadas de los efectos y consecuencias meteorológicas de El Niño? ¿Continuaremos derrochando el vital líquido y deforestando los bosques? ¿Seguiremos contaminando las fuentes hídricas? ¿Lograremos reemplazar el vigente modelo extractivo de los recursos naturales, que depreda y contamina? ¿Construiremos oportunamente reservorios de agua, previniendo los meses de la estación seca en las distintas regiones del país?

De nosotros, y de nadie más, depende que actuemos de manera planificada y coordinada o bien prosigamos con conductas autodestructivas, miopes y cortoplacistas, que revelan la ausencia de una visión y un horizonte de mediano y largo plazo.

Ya se ha vaticinado por expertos que aún hacen falta varios meses para que llegue a su fin la actual sequía, que se prolongará durante buena parte del próximo año.

El intentar minimizarla constituye un engaño que no podemos aceptar: pongamos los pies en la tierra, con sentido realista, sin caer en el derrotismo y la impotencia.

Redacción La Prensa
Redacción La Prensa
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LA PRENSA es el decano de los diarios impresos en Honduras y líder en audiencias en las plataformas digitales. Se fundó el 26 de octubre de 1964 en la ciudad de San Pedro Sula.

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