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Oportunidad

  • Actualizado: 03 abril 2017 /

    Mal de unos, consuelo para otros. Aunque lo primero es realidad, lo segundo no es que más que expectativa, no pocas veces ilusión, que termina en sombras chinescas, efecto óptico teatralizado. Nos referimos al reciente escándalo de la carne en Brasil, cuyo tratamiento antes de la exportación estuvo manipulado en colusión con autoridades sanitarias que permitieron su venta sin cumplir los requisitos mínimos para su consumo.

    Sonó la alarma internacional y más de una veintena de países restringieron temporalmente las importaciones y devolvieron el producto hasta que se aclare el asunto, pues se halla en peligro la salud de ciudadanos de la Unión Europea, de Asia y de otros muchos países a los que tradicionalmente se ha exportado la carne desde Brasil. La fuerte e inmediata ofensiva paa mitigar los daños en la economía carioca va dando resultados, pero se necesitará más tiempo para que los mercados recuperen la confianza en el producto brasileño, al que también llegaron los tentáculos de la corrupción.

    El impacto, sin embargo, será corto, aunque de inmediato las exportaciones de otros países pueden llenar el vacío del 10% del mercado externo en la demanda internacional. Aunque por razones y productos muy diferentes viene a la memoria aquellos años en que el fenómeno natural del frío inoportuno derrumbaba la cosecha de café en los estados del sur, con reacción inmediata en los mercados muy favorable para países cafetaleros como Honduras. La situación no es la misma ni similar, pero como señala la sabiduría popular “de lobo un pelo”. Lo que pueda beneficiar a la exportación nacional de carne, bienvenido.

    No será mucho, pues como se reconoce en el sector ganadero “Honduras reabrió una planta para exportar y la otra dentro de 20 o 30 días”. Los cálculos se extienden a una tercera unidad productora, aunque el desafío inmediato y urgente es fortalecer los controles sanitarios, pues de lo contrario el mercado de carne quedará limitado al consumo nacional menos exigente, pero sí con las condiciones necesarias para no atentar contra la salud de los hondureños.

    En estos agitados tiempos en la economía mundial con las proclamas nacionalistas y las medidas proteccionistas se están creando obstáculos como las condiciones para certificar las exportaciones. La certificación “difícil es la de Estados Unidos. Una vez lograda entramos a Europa y Asia”, reconoce el sector ganadero dispuesto a aprovechar “la buena oportunidad para ampliar el mercado”.