CA: diversidad político-ideológica

Las recientes elecciones en Honduras y Costa Rica evidencian nuevas tendencias políticas en Centroamérica, en contraste con el modelo de poder que impulsa Nayib Bukele en El Salvador.

Con la reciente elección de dos postulantes a la titularidad del Poder Ejecutivo en Honduras y Costa Rica, ambos torneos realizados con amplia participación ciudadana que manifestó su aspiración por cambios reales en la conducción del Estado, el istmo presenta distintas tendencias que definirán el presente y futuro de la patria grande.

En nuestro país, el hoy gobernante Nasry Juan Asfura Zablah se ubica en una posición de centro derecha, opuesta y distinta tanto al autoritarismo radical como al populismo de izquierda, reflejando el sentir y pensar de la mayoría de sus conciudadanos, independientemente de su filiación política opuesta a los extremismos.

En Costa Rica, por el contrario, la decisiva victoria de la candidata del oficialista partido Pueblo Soberano, recién fundado el 2022 por el aún hoy mandatario Rodrigo Chávez, la ministra Laura Fernández, dará continuidad a las políticas populistas derechistas que caracterizaron la gestión de Chávez, quien a lo largo de su mandato se enfrentó al periodismo independiente, ambientalistas, Congreso Nacional.

El Salvador continúa gobernada por el presidente Bukele, también distanciado del tradicionalismo político de extrema derecha e izquierda para implementar un modelo que, hasta ahora, ha garantizado la seguridad de las personas y sus bienes, dejando atrás el clima de zozobra y terror provocado por las bandas delictivas, a expensas de concentrar excesivos poderes en su persona, contando con el respaldo mayoritario de su pueblo.

Su modelo preventivo-represivo ha captado la atención de otras repúblicas que enfrentan similares condiciones de inseguridad.

Nicaragua sujeta a la voluntad de una dinastía en que Ortega, su pareja e hijos, contando con el respaldo militar y policial, rige los destinos de la tierra de los lagos y volcanes con un estilo altamente represivo que ha merecido la repulsa local e internacional por las flagrantes violaciones a los derechos humanos de amplios sectores opositores, civiles y religiosos, encarcelados o deportados, despojados ilegalmente de la nacionalidad.

Guatemala, gobernada por el presidente Bernardo Arévalo, candidato del partido Semilla, de tendencia social-demócrata, quien triunfó prometiendo combate frontal contra las redes corruptas incrustadas en la empresa privada y el Gobierno.

Empero, sus iniciativas en tal sentido son bloqueadas por la oposición en el Legislativo y Judicial, lo que ha conducido a un inmovilismo en el intento de saneamiento de ese mal crónico en la hermana república.

Resulta altamente preocupante la erosión de la democracia y las debilidades en el acceso y ejercicio del poder en Centroamérica con la aplicación de medidas en contra de la libertad, sufragio, paz, derechos humanos, legalidad, lo que requiere de ciudadanías alertas y participativas en defensa de sus derechos consignadas en sus respectivas constituciones políticas.

El Estado de derecho es una conquista irrenunciable que no puede ser objeto de sabotajes desde el poder.

Redacción La Prensa
Redacción La Prensa
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LA PRENSA es el decano de los diarios impresos en Honduras y líder en audiencias en las plataformas digitales. Se fundó el 26 de octubre de 1964 en la ciudad de San Pedro Sula.

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