Prepárate para apropiarte del verbo incomodar. Mucho de lo que vas a hacer a lo largo de tu trayectoria como periodista es exactamente eso: ser la persona que incomoda, que cuestiona e insiste. Esas palabras serían mi mejor consejo para las nuevas generaciones de periodistas, especialmente hoy 25 de mayo, día dedicado a quienes ejercen esta profesión en Honduras.
El periodismo informa, vigila, contribuye a crear opinión pública al fomentar el pensamiento crítico y da voz a aquellas personas que no tiene la posibilidad de hacerlo por sí mismas.
El profesional del periodismo debe ser consciente de que, en el cumplimiento de su labor, no siempre será bien recibido, y que en muchas ocasiones será visto como inconforme e imprudente.
Resulta más sencillo escribirlo y leerlo que sobrellevar en la vida práctica las vicisitudes de una carrera que no siempre es bien vista y que está expuesta constantemente al escrutinio público.
Sin duda alguna, el periodismo ha evolucionado en cuanto a técnicas y herramientas, pero su esencia se mantiene a lo largo de los años, por ello estas palabras no pierden vigencia.
Y es justamente allí donde vale la penar reflexionar, especialmente de cara al futuro que construimos a diario. Veamos.
El periodismo de hoy y del futuro debe mantener su compromiso con la sociedad, que sigue siendo el mismo que antes, con los riesgos que eso implica; sin embargo, debe considerar que está aún más expuesto a la inmediatez de respuestas de toda índole, gracias a las facilidades que ofrecen las herramientas digitales.
También debe mantener la investigación como piedra angular de sus funciones, incorporando las posibilidades que nos brindan las tecnologías de la información y las comunicaciones, que evolucionan vertiginosamente.
El periodismo hoy más que nunca tiene el deber de llevar verdad en un mundo de desinformación y tergiversación, en el que las audiencias no son estáticas y más bien asumen un rol de “prosumidores”, es decir, de productores y consumidores de información.
El periodismo para el futuro requiere una fuerte preparación continua en herramientas tecnológicas, al mismo tiempo que debe fortalecer el marco conceptual que nutre su criterio, con énfasis en el conocimiento de la ley.
El profesional del periodismo para el futuro debe tener una cultura general amplia que le permita descubrir aquello que no es visible para todos. Debe saber combinar astucia, prudencia, sutileza y criterio.
Para las nuevas generaciones, el consejo se mantiene: prepárate para incomodar, sí, pero no confundas rudeza con firmeza, ni fama con valor permanente. Antes bien, procura mantener los pies sobre la tierra para que no olvides tu vocación y el sentido ético de tu labor. ¡Felicidades, periodistas de Honduras!