Peor/mejor

Hace algunas semanas apareció publicada en un medio escrito una noticia extraña. Incluía una foto del acto en cuestión. Narraba la historia de un guardia de una compañía de seguridad en la Gran Terminal de San Pedro Sula, que, al ver que una joven madre cargaba en brazos a un bebé que aparentaba ser recién nacido y que tenía desanudados los cordones de uno de sus tenis, se agachó para anudárselos. Y todo quedó grabado en una foto que acompañaba el reportaje. ¡Wow! Me quedé helado al ver aquello. No estamos acostumbrados a que en los medios de cualquier tipo resalten acciones como estas.

Un estudio realizado precisamente sobre medios hondureños analizó 1,121 titulares de seis medios tradicionales de Honduras durante enero de 2024. Encontró: 3% de titulares positivos. 25% negativos, muchos relacionados con delitos y crimen. 70% de tono neutral.

Por otra parte, un gran estudio publicado en Nature Human Behaviour analizó alrededor de 105,000 variantes de titulares, que acumularon unos 370 millones de impresiones. Encontró algo notable: agregar una sola palabra negativa a un titular aumentaba aproximadamente 2.3 % la probabilidad de que alguien hiciera clic; una palabra positiva, en cambio, reducía aproximadamente 1% esa probabilidad.

Definitivamente, en los momentos actuales, los medios periodísticos tradicionales conservan una responsabilidad editorial sobre aquello que publican que no siempre existe en las redes sociales, donde cualquiera puede verter lo que se le antoje con el afán de ganar seguidores.

Pero lo cierto es que la bondad no vende, y el morbo de las noticias negativas es una mina de oro. En este escenario sería ilógico abrir un medio o un espacio noticioso donde se publiquen acciones, noticias, reportajes positivos que muestren exclusivamente acciones positivas. No sería económicamente productivo y probablemente cerraría por falta de audiencia.Y es que así estamos en la actualidad, completamente desconectados de la parte buena y honorable que todos llevamos dentro.

Nos interesa la belleza corporal, las apariencias, la imagen, dar impresión de éxito, ser envidiados, mostrar como sea y donde sea una vida perfecta. Y, por otro lado, hemos desarrollado un morbo patético por lo vulgar y bizarro que se muestra en redes. Cuanto peor, mejor.Hemos dejado salir de su jaula los demonios que llevamos dentro y que rebajan nuestra calidad de humanos.Son los tiempos actuales.

Necesitamos más noticias positivas que nos recuerden que en nuestro interior somos entes bondadosos, solidarios, empáticos, respetuosos, morales, tal como lo contempló el designio divino original.¿Por qué tal si el mundo no está tan mal como nos lo cuentan?Ese día, esa noticia me lavó por dentro.

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