La depresión y la decepción

En los países pobres del mundo, estos trastornos mentales son comunes y atacan silenciosamente

  • Actualizado: 17 de enero de 2026 a las 00:00 -

El pasado 13 de enero se celebró el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión se caracteriza por un estado de ánimo deprimido, pérdida del placer y del interés por actividades durante largos períodos. Asimismo, exponen que la depresión se ha convertido en un trastorno mental común.

Desde la psicología, este trastorno se manifiesta en hombres y mujeres de diversas edades y suele provocar desmotivación, cansancio físico y mental continuo, alteraciones del sueño, falta de concentración y ausencia de emotividad para realizar las actividades diarias.

Entre los más afectados se encuentran los adolescentes, quienes en muchos casos enfrentan cuadros de depresión severa. Esta situación ha derivado, en algunos casos, en conductas de alto riesgo, incluidos intentos de suicidio y, en menor proporción, muertes consumadas. Este fenómeno también afecta a la población adulta, aunque con manifestaciones distintas.

En muchas ocasiones, la depresión se asocia con otros trastornos mentales, especialmente la ansiedad, lo que agrava el impacto en la salud emocional de quienes la padecen. En los países pobres del mundo, estos trastornos mentales son comunes y atacan silenciosamente, provocando daños físicos y mentales en la población. Con el tiempo, estas afecciones se vuelven habituales y adquieren características casi endémicas.

En el caso de Honduras, estos trastornos de la salud mental se mezclan con otros factores sociales y económicos, especialmente con la depresión y la decepción, en una nación donde la salud y la educación públicas son deficientes, y la privadas, en su mayoría, son mercantiles.

La falta de seguridad y de empleo mantiene a la población preocupada y desmotivada. En este contexto, los empleados que más trabajan reciben los salarios más bajos, y quienes menos laboran obtienen los salarios más altos, como es el caso de los políticos de turno.

Siendo así, la depresión y la decepción son trastornos mentales que padece un alto porcentaje de la población de un país llamado Honduras.

Te gustó este artículo, compártelo
Últimas Noticias