15/12/2025
01:12 PM

El 'desorden” que viene

  • Actualizado: 01 octubre 2020 /

El mundo está a las puertas de un cambio rupturista.

Ismael Cala

El mundo está a las puertas de un cambio rupturista. Ya está en marcha la llamada Era del Desorden, según una investigación del banco alemán Deutsche Bank, pero ¿qué significa?

En primer lugar, la desaceleración de la globalización (1980-2020), entre acusaciones de aumento de la desigualdad, bajos salarios y un mayor endeudamiento de las familias.


La globalización, sin embargo, también es responsable de grandes beneficios: una mayor difusión de la cultura y la comunicación, integración más efectiva, la expansión del libre comercio y el aumento del turismo. Según la investigación, “no todo desorden es malo”. Todos resultaremos afectados, positiva o negativamente. La transición entre épocas, marcada por la pandemia de covid-19, requiere una actitud proactiva, orientada hacia los principios del mundo VUCA, que, como sabemos, es volátil, incierto, complejo y ambiguo.


Si nuestras profesiones u oficios se han visto afectados, entonces la reconversión es ineludible. Para John C. Maxwell, decano mundial del liderazgo, “en tiempos difíciles, demostramos nuestras capacidades de liderazgo, por eso este es el momento para emprender”.


Maxwell es uno de los invitados a El negocio de ser tú, el mayor seminario de emprendimiento de las Américas, que celebraremos online los días 16 y 17 de octubre. También estarán el maestro Deepak Chopra y una decena de expertos. Desarrollar una mentalidad de emprendedores es vital para pasar a la acción ante el cambio de paradigma. La Era del Desorden y las circunstancias han creado una enorme incertidumbre en los negocios, pero también nuevas oportunidades.

Por solo poner un ejemplo, la Era del Desorden augura una China más fuerte y autosuficiente, menos dependiente, más enfocada en su consumo interno. ¿Tendrán problemas los negocios beneficiados actualmente por el bajo precio de los productos chinos? Espero que los seres humanos no transitemos radicalmente de una globalización descontrolada a un nacionalismo excluyente.