Hónrate

La experiencia profesional no se adquiere de un día para otro. Tras 36 años de ejercicio, el autor comparte una serie de principios que considera fundamentales para quienes han elegido la medicina, en especial la ginecología y obstetricia.

El tiempo es necesario para la adquisición de experiencia en toda profesión o actividad. Los procesos de su adquisición son distintos, unos más cortos, otros más largos. Pero todos implican exponerse, fallar, sufrir a veces, sacrificios, caer y levantarse.

Es un bien personal muy especial. La transmisión del conocimiento es parte del proceso. Se aprende del que sabe. Es un continuun.

Después de 36 años ejerciendo, estas son las lecciones que considero irrenunciables:

1. La ginecología y obstetricia es una profesión de servicio. Si no tienes esa vocación de ser útil, ni lo intentes.

2. La práctica en un hospital público es básica. Quien no la realiza, remunerada o ad honorem, nunca adquirirá la experiencia necesaria. En volumen y casos complicados no hay mejor escuela.

3. La práctica privada es demandante. Sumamente satisfactoria, pero ocasionalmente ingrata. Los pacientes te requerirán a tiempo completo, pero algunos no serán tan leales. Si los resultados no son los esperados, te juzgarán durísimo. Serás culpable.

4. Además de curar, debes consolar. Siempre debes encontrar una mejor manera de dar una mala noticia. Aunque te creas de hierro, sufrirás por tus pacientes.

5. Debes ser empático de una manera sincera. La relación médico-paciente no se limita al frío arte de curar. En el fondo hay una relación de confianza-agradecimiento que no se romperá nunca.

6. Estudiaste para ganarte la vida, pero que ese propósito no signifique traicionar tus valores.No soluciones tus problemas económicos a costa de la confianza que los pacientes depositan en ti.

7. La medicina evoluciona a pasos agigantados. Lo que es hoy mañana no será. Pero hay algo que nunca cambiará, y es tu experiencia. Y esa verdad que llevas y te ha costado poseer, nadie te la puede cuestionar y no debes renunciar a ella.

8. Debes transmitir tus conocimientos a los que empiezan. Así ha sido esta profesión desde sus albores. Los más experimentados deben transmitir su conocimiento a las nuevas generaciones.

9. En la medida de tus creencias, debes dejar un espacio para la espiritualidad. Reconoce tu divinidad, y tu medicina será mejor.

10. Los buenos modales, la adecuada presentación, el ser educado han sido parte del uniforme. No lo ensucies. No basta con ser médico, hay que parecerlo.

11. Respeta a tus maestros y a los colegas de mayor edad. Tienen ganado el derecho a ser respetados. Son los portadores de la antorcha de la verdad.

12. La medicina es un oficio ancestral. Respétala y hazla respetar. Sé íntegro y honesto. Que nada te aleje de este ideal. Ejerce con dignidad. Eres médico, no hagas moda con tu profesión.

13. Hónrate. Que tu nombre sea pronunciado con respeto siempre. Es el patrimonio más valioso que un médico puede dejar.

Te gustó este artículo, compártelo
Últimas Noticias