Todas las fechas llegan y pasan. Todas las celebraciones son momentáneas, son pausas en el camino para reconocer logros, para evaluar los desafíos que aún quedan pendientes, para reflexionar sobre el compromiso que de alguna manera tenemos, como parte de esta nación.

Hace pocos días nos preparábamos para las fiestas cívicas, para las demostraciones de amor patriótico y para los festejos del Bicentenario de Independencia.

La controversia no se aparta, siempre hay lugar para quienes desde diferentes matices preguntan: ¿cuál independencia? Otros señalan con firmeza que vivimos un neocolonialismo. No dedicaré este espacio a un tema por demás revisado por escritores y analistas con muchos más elementos históricos de los que yo puedo aportar.

Lo que sí puedo hacer es dedicar este espacio a quienes a pesar de los obstáculos que puede significar vivir en un país como el nuestro, salen adelante, haciendo su labor lo mejor posible, con o sin reconocimiento, pero con la determinación de cambiar el entorno a partir de sí mismos.

Sin lugar a dudas, la labor de mejorar las condiciones de Honduras, desde todos los campos posibles, no es fácil si lo pensamos como un todo. Son las acciones cotidianas, en cada espacio político, cultural, empresarial y social, las que en su conjunto pueden hacer la gran diferencia.

En la víspera del 15 de septiembre tuve oportunidad de conversar con José H. Bográn –más conocido como J. H. Bográn, su firma como escritor- quien me comentaba con entusiasmo sobre la publicación de su nueva novela, en coautoría con Steven Savile, escritor inglés

El lanzamiento del libro Dark Soul (Alma Oscura), escrito en idioma inglés, es una novela policiaca que atrapa al lector –estoy en ese proceso- que se desarrolla en diversos países, entre ellos, Honduras.

El entusiasmo de Bográn al mencionarme que el lanzamiento de su obra coincidiría con el bicentenario de la patria me hizo pensar en la valiosa actitud de dedicar su labor a esta tierra que lo vio nacer.

De eso se trata, pensé: de hacer con el alma aquello que nos corresponde, con lo que contribuimos día a día a dar vida a esta nación.

Bográn es profesional de la Administración de Empresas, aprendió inglés en San Pedro Sula y se enamoró de ese idioma. Es un apasionado de la lectura, muy disciplinado, con una interesante trayectoria como escritor, con cinco libros de su autoría, además de su participación como guionista en producciones hondureñas.

La disciplina, la pasión y la dedicación constante son parte de los elementos que ha conjugado para alcanzar sus sueños como escritor en su idioma natal y en inglés, esos mismos que son aplicables a cualquier ambiente adonde nos desenvolvamos.

Más allá de su obra, que sin duda hay que leer y disfrutar, el gesto de presentar el fruto de su trabajo como regalo para la patria es de gran valor. Me hizo pensar, ¿y yo qué regalo estoy haciéndole a Honduras? La pregunta es aplicable a cada uno de nosotros, ojalá tengamos una buena respuesta que dar.

Hay que poner alma y corazón para contribuir todos los días a hacer de Honduras el país que todos anhelamos. Para incidir en el futuro, debemos actuar hoy.

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