¿Ama de casa o alma de la casa?

Josefina había caído en la monotonía de la vida cotidiana, pero una lectura y un nuevo propósito la llevaron a transformar su manera de ver su familia y su papel dentro del hogar

Josefina sentía que su matrimonio derivaba hacia las turbias aguas de la monotonía y del tedio.

Cuando se casó, lo hizo soñando como en unas soleadas islas, llenas de felicidad y de amor.

Y no es que Rodolfo y ella estuvieran distanciados, ni que hubiera problemas graves de por medio. Simplemente, tenía la sensación de que su barco matrimonial chocaba con los escollos de la tediosa monotonía del diario vivir. Los quehaceres de la casa los sentía muy rutinarios.

Bañar a los niños, lavar y planchar ropa y las telenovelas de la tarde. Sentía como un vacío que la invadía.

Y sentía que Rodolfo estaba atascado en un trabajo rutinario, ni bueno ni malo.

Una amiga, vecina de la casa de su suegra, le regaló el libro Cómo ganar amigos, de Dale Carnegie.

Cuando lo leyó, algo cambió su vida por completo. Se entusiasmó y sintió como un Rubicón en su vida. Y ya no pudo ser nunca más la misma.

Su amiga le contó que había tomado el Curso Dale Carnegie y su trainer, cuando ella se presentó con su nombre y dijo que era “solo una ama de casa”, le comentó: “En realidad, usted es el alma de la casa.

Dios le dio la responsabilidad más grande en esta tierra. La responsabilidad de formar a los niños y de inspirar al esposo”.

Y añadió: “Ninguna mujer de hogar puede conformarse con ser una simple ama de casa; tiene la obligación y el derecho de ser el alma de la casa”.

Esas palabras impactaron a Josefina; por eso decidió leer el libro. Y tomó una decisión: sería el alma de su casa. Sería la inspiración de su esposo y la formadora de los hijos.

¡Qué hermoso! Y decidió interesarse mucho más en sus hijos y en su esposo. Visitó a las maestras de sus hijos y sacó ideas de cómo ayudarles.

Decidió prepararse algo más ella misma, y las tardes de pura televisión se tornaron en estudio y lecturas.

Descubrió la personalidad de Rodolfo y se fijó sobre todo en sus cualidades y en sus habilidades. Lo alentó y él tomó el curso Dale Carnegie. Decidió, fruto de las lecturas, que solo usaría el estímulo, no más el regaño.

Descubrió una fuente de alegría para vivir que llenó aquel vacío y le dio sentido a su vida.

LO NEGATIVO: Dejarse arrastrar por la rutina y subestimarse con solo ser una “ama de casa”.

LO POSITIVO: Proponerse, empeñarse y decidirse a ser “el alma de la casa”.

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