Las principales aerolíneas estadounidenses se vieron obligadas a cancelar este sábado centenares de vuelos en el Caribe por la operación de las fuerzas armadas estadounidenses en Venezuela para capturar al presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
A primera hora de la tarde, el secretario de Transporte de EE.UU., Sean Duffy, confirmó en un mensaje en las redes sociales que las autoridades aeronáuticas estadounidenses habían establecido restricciones al espacio aéreo en el Caribe y en Venezuela "para asegurar la seguridad" de los vuelos.
"Cuando sea apropiado, estas restricciones aéreas serán levantadas", añadió Duffy, tras reconocer los trastornos causados a los pasajeros. Las restricciones afectan a compañías como American Airlines, Delta Air Lines, JetBlue, Southwest Airlines y United Airlines.
JetBlue informó que ha tenido que cancelar al menos 215 vuelos por el cierre del espacio aéreo para su uso por aeronaves militares. El destino más afectado fue Puerto Rico.
Al menos 357 vuelos resultaron afectados en el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín, el principal de la isla. Las autoridades puertorriqueñas informaron que también se cancelaron cinco vuelos en Ponce (sur) y 12 vuelos en Aguadilla (noroeste).
Se da la circunstancia de que medios locales informaron que las autoridades estadounidenses trasladaron a Maduro al aeropuerto de Aguadilla para presuntamente ser tratado por alguna cuestión médica, antes de viajar a Nueva York.
En Aruba, parte del reino de los Países Bajos, otros 89 vuelos fueron cancelados, muchos de ellos de la aerolínea neerlandesa KLM. Pero otros destinos, como la República Dominicana o Jamaica, parece que no han sido afectados por el cierre del espacio aéreo.
El avión Boeing 757 que trasladó a Nicolás Maduro, desde Guantánamo aterrizó este sábado en Nueva York, donde está previsto que comparezca, junto a su esposa Cilia Flores, en los próximos días ante un tribunal federal para responder a acusaciones de narcoterrorismo, tras haber sido capturados esta madrugada por fuerzas estadounidenses en Caracas.