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Ucranianos exigen la renuncia del Presidente

  • Actualizado: 08 diciembre 2013 /

Más de 300,000 personas pedían la dimisión de Viktor Yanukovich. También derrumbaron estatua de Lenin

Kiev. Manifestantes ucranianos que protestaban contra el rechazo del Gobierno de un pacto con la Unión Europea (UE) derribaron ayer una estatua de Lenin en la plaza central de Kiev, indicó la Policía.

Una treintena de personas con los rostros cubiertos rodearon la estatua con una cuerda en el cuello y ataron esta a unos árboles cercanos para derribarla, al grito de “¡Al suelo, miseria comunista!”, constató un fotógrafo de la AFP.

“Manifestantes enmascarados derribaron la estatua de Lenin”, dijo una vocero policial a la AFP, indicando que los manifestantes ondearon banderas del nacionalista Partido de la Libertad.

La movilización proeuropea congregó ayer a cientos de miles de personas en las calles de Kiev, exigían la dimisión del presidente Viktor Yanukovich, acusado de “vender” Ucrania a Rusia tras su rechazo a firmar un acuerdo de asociación con la UE.

Entre 250,000 y 300,000 personas llenaron la Plaza de la Independencia, así como las calles aledañas, al grito de “¡Dimisión!”.

Enojo

Lenin es una figura detestada por los nacionalistas ucranianos, que la ven como un símbolo de la sumisión de su país a Moscú durante la época de la Unión Soviética.

La estatua derribada, de 3.5 metros de altura y esculpida en cuarcita, se erigió en 1946 y actualmente sirve de punto de reunión en la capital para los comunistas ucranianos. “Ahorquen a los comunistas”, gritaban algunos manifestantes. Dos diputados del nacionalista Partido de la Libertad estaban presentes cuando la estatua fue derribada, según la fuente policial. Más tarde, el líder del opositor partido Svoboda, Oleg Tyagnybok, dijo en tono jocoso sobre el derrumbamiento de la estatua: “¡Fue un suicidio desagradable”.

Los manifestantes desplegaron las banderas ucraniana y la rojo y negro del Ejército Insurgente Ucraniano (anticomunista) sobre el pedestal vacío, al tiempo que unos 1,500 manifestantes aún presentes coreaban “¡Gracias a Dios!” y “la última”.

La Policía inició una investigación sobre “disturbios masivos” tras el derribo del monumento.

Los servicios de seguridad (SBU) anunciaron una investigación sobre presuntos intentos de los políticos opositores para tomar el poder.