Kiev.
Ucrania y los rebeldes prorrusos anunciaron la firma de un alto al fuego que entró en vigor a partir de ayer, en un encuentro en Minsk destinado a poner fin a cinco meses de combates sangrientos en el este de Ucrania.
El presidente ucraniano Petro Poroshenko afirmó ayer que su representante firmó un acuerdo “preliminar” de alto al fuego con los rebeldes prorrusos. Poroshenko ordenó a las Fuerzas Armadas el cese de las hostilidades en el este de Ucrania a partir de las 15H00 GMT del viernes.
El acuerdo prevé la retirada de las tropas y un intercambio de prisioneros, agregó la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).
Apoyo ruso
Rusia expresó ayer su deseo de que el alto al fuego acordado en Minsk entre Ucrania y los insurgentes separatistas apoyados por los rusos sea “respetado punto por punto”.
“Moscú espera que todas las disposiciones del documento y los acuerdos obtenidos sean respetados por todas las partes”, dijo el portavoz de Rusia Dimitry Peskov.
El Gobierno de Ucrania y los insurgentes prorrusos negociaron el alto al fuego en la cumbre de la OTAN apoyados por Rusia, para poner fin al conflicto en el este ucraniano que ha causado 2,600 muertos.