El número de víctimas por tornados y otras tormentas registrados el fin de semana en el sur de Estados Unidos subió hasta al menos 21 muertos, informaron el lunes autoridades, en momentos en que el mal tiempo se desplaza hacia el este del país.
Desde el sábado, los tornados han arrasado la región conocida como las Grandes Llanuras del sur del país, partiendo del norte del estado de Texas y avanzando hacia el este, pasando por Arkansas y Oklahoma. Muchos edificios e infraestructuras quedaron destruidos a su paso.
Las inclemencias avanzan hacia la costa del océano Atlántico. Se esperan tormentas importantes y posibles tornados aislados el lunes por la tarde desde la región de los Grandes Lagos, al sureste del país, según el último reporte del Servicio Meteorológico de Estados Unidos (NWS).
📹Al menos 18 fallecidos por los tornados y las tormentas de este fin de semana en el centro de EE.UU. Texas ha sido el estado más afectado. En otros puntos, las fuertes tormentas, acompañadas también de granizo, sembraban el pánico y dejaban sin electricidad a 300.000 hogares pic.twitter.com/JXUpvcFrb9
— La Voz de Galicia (@lavozdegalicia) May 27, 2024
Cientos de miles de personas quedaron sin electricidad después del impacto de las tormentas en buena parte de las Grandes Llanuras.
Solamente el sábado, el NWS contabilizó 25 tornados.
Ya el domingo por la tarde, varios tornados azotaron la zona rural del oeste del estado de Kentucky, según el NWS. Debido a ello, “cayeron árboles en muchas carreteras, lo que hizo imposible viajar” por la región.
Una persona murió en Louisville, según su alcalde. Otra murió después de que un árbol cayera sobre su casa, indicó el condado de Mercer en un comunicado enviado a la AFP.
Impresionantes imágenes de cazadores de tornados de la región muestran cómo estos torbellinos que caen del cielo lanzan por los aires secciones de tejados y provocan cortocircuitos generando chisporroteos en los tendidos de cables eléctricos.
Las labores de rescate y servicios de emergencia continuaban en la región.
Debido a las tormentas en el área, en Indiana, el inicio de la famosa carrera de automovilismo de las 500 Millas de Indianápolis, de la fórmula IndyCar, se retrasó cuatro horas el domingo y el público debió ser exhortado a abandonar las gradas y buscar refugio.