Un ciudadano hondureño fue condenado en un tribunal federal de Oklahoma, Estados Unidos, a más de seis años de cárcel tras declararse culpable de agredir y oponerse a un agente federal de inmigración durante un operativo.
El acusado fue identificado como José Melgar Rivas, de 35 años, quien el pasado martes 3 de marzo recibió una sentencia de 78 meses de prisión.
La condena fue dictada después de que admitiera su responsabilidad en el delito de agredir, resistirse o impedir la labor de un funcionario federal, acción que provocó lesiones al oficial involucrado.
La información fue confirmada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que detalló que el hecho fue conocido por un tribunal federal con sede en la ciudad de Oklahoma.
De acuerdo con autoridades migratorias, Melgar-Rivas se encontraba en territorio estadounidense sin autorización legal para permanecer en el país. Tras cumplir la pena impuesta, el hondureño será deportado a su país de origen, según consta en el memorando de sentencia presentado por el fiscal federal Robert J. Troester.
El fiscal explicó que la condena responde a la gravedad de la conducta del acusado. “Las decisiones imprudentes del acusado de resistirse, agredir y huir de las fuerzas del orden resultaron en lesiones graves a un agente del ICE”, señaló Troester en un comunicado.
El funcionario agregó que la sentencia busca enviar un mensaje claro sobre las consecuencias legales de este tipo de acciones contra agentes de seguridad.
El caso ocurre en un contexto de mayor tensión en Estados Unidos en torno a las políticas migratorias, especialmente tras el incremento de operativos y deportaciones impulsados durante la administración del presidente Donald Trump. En ese escenario, también se han reportado incidentes de violencia y amenazas contra agentes federales de inmigración.
Entre los hechos recientes citados por las autoridades figura un incidente ocurrido en diciembre de 2025 en St. Paul, Minnesota, donde un ciudadano cubano fue acusado de embestir con su vehículo a oficiales de inmigración durante un operativo, lo que derivó en que uno de los agentes utilizara su arma de servicio.