El Ministerio de Exteriores de Rusia exigió hoy un "trato humano y digno" para los tripulantes del petrolero 'Marinera', interceptado este miércoles por la Guardia Costera de Estados Unidos en el Atlántico Norte.
"Tomando en consideración la presencia de ciudadanos rusos entre los tripulantes, exigimos a la parte estadounidense garantizarles un trato humano y digno, respetar inapelablemente sus derechos e intereses y no obstaculizar su pronto retorno a la patria", declaró la diplomacia rusa a la agencia TASS.
El ministerio añadió que sigue con atención las informaciones sobre la intercepción del petrolero.
La Guardia Costera estadounidense abordó esta mañana el tanquero 'Marinera', antes conocido como 'Bella 1', según un funcionario estadounidense citado por The New York Times.
El buque repelió un intento de EE.UU. de abordarlo en diciembre y se adentró en el Atlántico. Durante la persecución, la tripulación pintó una bandera rusa en un costado, modificó el nombre del navío y cambió su matrícula a rusa.
La tripulación de navío no ofreció resistencia en el momento del abordaje, de acuerdo con la fuente, que confirmó que los guardacostas estadounidenses no avistaron navíos rusos en las proximidades.
Rusia había enviado a un submarino para escoltar al petrolero, según reportes de The Wall Street Journal, tras solicitar a Washington que detuviera la persecución de ese buque.
La Guardia Costera ha intentado incautar el barco desde fines de diciembre, cuando este iba de camino a cargar petróleo en Venezuela, como parte del bloqueo a los tanqueros que transporten crudo venezolano que EE.UU. mantiene incluso tras la captura de Nicolás Maduro y su traslado a Nueva York.
Este es el tercer tanquero vinculado a Venezuela - como parte de una "flota fantasma" que transporta crudo ilícito- que EE.UU. ha incautado desde que arreció la presión sobre el Gobierno del ahora prisionero Maduro, al que ha imputado con cargos de narcoterrorismo.
La víspera, el Ministerio de Exteriores de Rusia expresó su preocupación "ante la situación anormal creada en torno al petrolero ruso 'Marinera'".
La diplomacia rusa señaló que este buque "navega en las aguas internacionales del Atlántico Norte bajo bandera rusa y en total correspondencia con las leyes internacionales de navegación".
Exteriores denunció que "al buque ruso, por razones incomprensibles para nosotros, los militares de Estados Unidos y la OTAN dedican una atención excesiva y no proporcional a su estatus de navío civil" y añadió que la Guardia Costera de EE.UU. le persigue desde hace varios días.
"Esperamos que los países de Occidente, que declaran su apego a la libertad de navegación en alta mar, velen por el cumplimiento de este principio por parte de ellos mismos", concluyó la diplomacia rusa.