El exgobernador de Massachusetts Mitt Romney ganó las primarias republicanas en Arizona, según las proyecciones de los medios estadounidenses, al cerrarse los colegios electorales en ese estado.
La victoria en Arizona es de gran importancia para el exgobernador, que se anota los 29 delegados que se encontraban en juego en ese estado y suma ya 156. Para garantizarse la candidatura es necesario que un aspirante logre 1,144 delegados.
Pero la batalla de la noche se libra, sin embargo, en Michigan, donde Romney ha dado la vuelta al recuento con respecto a los primeros datos y se sitúa ahora en la cabeza.
Romney cuenta con un 41% frente al 38% de su inmediato rival, el exsenador Rick Santorum, cuando se ha escrutado el 27% de los sufragios. A más distancia quedan el congresista Ron Paul, que obtiene el 11%, y el expresidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich, que renunció a hacer campaña en Michigan y debe conformarse con el 7%.
Michigan está considerado un estado en el que el exgobernador debe ganar si quiere mantener su consideración de favorito en las primarias republicanas.
Romney nació en Michigan y su padre fue gobernador de este estado.
El “Supermartes”
El aspirante a la candidatura presidencial republicana Newt Gingrich tiene los ojos puestos más allá de las primarias de ayer en Michigan y Arizona y confía que el electorado del sur del país dé nuevos impulsos a su decaída campaña electoral.
Gingrich confía ganar en Georgia y salir destacado en Oklahoma y otros estados que efectuarán sus primarias el 6 de marzo en el llamado “Supermartes”. El expresidente da la Cámara de Representantes inicia un recorrido de tres días en autobús por Georgia, estado que representó en el Congreso durante 20 años, para destacarse ante sus rivales Mitt Romney y Rick Santorum.
Al no acudir a Michigan ni Arizona, Gingrich cree que uno de sus rivales saldrá debilitado de las primarias, por lo que él pasará a ser la principal alternativa ante el abanderado.
Obama ataca
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, volvió a defender ayer el rescate con dinero público del sector del automóvil en 2009 y aprovechó para atacar a los candidatos presidenciales republicanos por rechazarlo con el argumento de que benefició a los sindicatos.
Obama pronunció un discurso claramente electoral en un acto en Washington con miembros del sindicato de los trabajadores del automóvil el mismo día en que Michigan, el centro neurálgico de esa industria en el país, celebra primarias dentro de la contienda por la candidatura presidencial republicana.
“Ustedes recordarán que hubo algunos políticos que dijeron que no debíamos hacer nada. Algunos dijeron que debíamos dejar que Detroit se fuera a la quiebra”, subrayó Obama ante los trabajadores de UAW. Efe/AFP