El duelo entre Mitt Romney y Rick Santorum estará en el centro de las elecciones primarias de hoy en los estados de Michigan y Arizona, etapas decisivas del largo proceso de selección del candidato republicano para las elecciones estadounidenses de noviembre.
Si Romney pierde en Arizona, donde numerosos electores son, como él, de confesión mormona, y sobre todo en Michigan, donde él nació y su padre fue gobernador, sus posibilidades de convertirse en candidato republicano se reducirán mucho. Santorum, un católico conservador, aparece en cambio desde hace varias semanas como una solución de recambio para los electores del ala derecha del partido que ven con reticencias al liberal Mitt Ronmey. El 3 de enero, en Iowa, Santorum triunfó en la primera contienda intrarrepublicana para designar al rival del presidente Barack Obama en la elección del 6 de noviembre. Luego ganó en Missouri, Colorado y Minnesota, confirmando su avance.
Panorama incierto
Pero tras una presentación mediocre en un debate televisivo esta semana, sus perspectivas en Michigan no son halagadoras. Los últimos sondeos le atribuyen 34.8% de las intenciones de voto, dos puntos por detrás de Romney, cuando la semana pasada lo aventajaba en 10%, según el sitio RealClearPolitics.
En Arizona, Romney está una posición más cómoda, 10 puntos por encima de Santorum. Este último defendió el domingo en una entrevista con una cadena televisiva sus posturas conservadoras, declarándose partidario del “mercado y el capitalismo” y acusando a su principal rival de ser partidario de “un gobierno fuerte y estatista”. El exsenador de Pensilvania develó el domingo su programa económico, basado fundamentalmente en rebajas de impuestos para las empresas.
Esta semana ambos contrincantes eligieron la ciudad de Detroit, Michigan, cuna de la industria automovilística, para debatir de economía.
Pero Romney cometió un error que lo volvió a hacer aparecer como desconectado de los problemas del estadounidense medio afectado por la crisis económica, al afirmar que su esposa conduce “dos Cadillac”, una marca de lujo.
“Si la gente piensa que el éxito es un problema, haría mejor en votar por el otro candidato, puesto que yo triunfé de manera extraordinaria y quiero utilizar mis realizaciones para ayudar a los estadounidenses”, dijo Romney a la cadena Fox News.