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12:24 AM

Republicanos en favor de muro fronterizo

  • Actualizado: 24 febrero 2012 /

El próximo 28 de febrero son las primarias en Michigan y Arizona.

Preparados para luchar, Mitt Romney y Rick Santorum intercambiaron acusaciones sobre el gasto oficial, rescates de empresas y atención médica el miércoles, en el segundo y quizás último debate de la contienda por la candidatura presidencial republicana.

Sus únicas coincidencias fueron en inmigración y política exterior.

En lo primero, coincidieron en la necesidad de construir el muro a lo largo de la frontera con México y en elogiar políticas restrictivas a los 11 millones de inmigrantes sin la debida documentación, tipificada por la ley antiinmigrante de Arizona.

En política exterior, los cuatro atacaron al presidente Barack Obama por su actitud frente al intento iraní de desarrollar un programa nuclear, pero ninguno abogó por dar armas a los rebeldes que intentan derrocar al presidente Bashar Assad.

Santorum, que viene en franco ascenso en las encuestas, fue abucheado por la audiencia cuando dijo que había votado a favor de la política educativa del entonces presidente George W. Bush aunque se oponía a ella.

“Vean, la política es un deporte de equipo”, se justificó.

Próxima contienda

A seis días de primarias cruciales en Arizona y Michigan -a las que sigue una semana después el Super Martes con elecciones en 10 estados- Romney y Santorum se mostraron más agresivos que en debates anteriores y en ocasiones se interrumpieron.

El representante texano Ron Paul, muy sonriente, terció para decir que Santorum era un falso conservador que había votado a favor de los programas gubernamentales que ahora dice que quiere derogar.

Por su parte, el ex presidente de la cámara baja Newt Gingrich trató de intervenir como si fuera un árbitro en lugar de un participante en el debate.

El momento más animado de la noche se produjo durante la discusión sobre la atención médica.

Ataques

Santorum dijo que Romney utilizó dinero del gobierno para “financiar un avasallamiento federal de la atención médica en Massachusetts”, en alusión a la ley aprobada cuando Romney era gobernador de ese estado. La norma es similar en varios aspectos a la ley federal de Obama que los republicanos han prometido derogar. En su respuesta, Romney responsabilizó a Santorum por la ley de Obama, afirmando que en una primaria de 2004, apoyó al entonces senador Arlen Specter de Pensilvania quien luego cambió de partido para votar a favor de esa ley. Specter “votó a favor de (la ley de Obama). Si usted no lo hubiese apoyado, si hubiéramos dicho que no a Arlen Specter, no tendríamos” esa ley, sostuvo Romney.

Santorum pasó al ataque en materia de rescates federales.

Mientras los cuatro precandidatos se declararon contrarios al rescate federal de la industria automotriz en 2008 y 2009, Santorum dijo que había votado en contra de todos los rescates realizados por el Gobierno.

Romney “apoyó a la gente de Wall Street y rescató a Wall Street, estuvo a favor de hacerlo, pero cuando se trataba de los trabajadores del automotor y la gente en Detroit, dijo que no. Esa no me parece una posición principista consecuente”, dijo Santorum.

Según una encuesta Associated Press-Gfk difundida el miércoles, Obama derrotaría a cualquiera de los cuatro contendientes republicanos si las elecciones se realizaran hoy. También halló un mayor optimismo en el país sobre la situación económica, el tema que domina la elección.

Obama y la reforma migratoria

El presidente estadounidense Barack Obama cree que será reelegido en noviembre de este año y que con ello podrá plantear la reforma migratoria que no logró en su primer mandato, según una entrevista radiofónica difundida por Univisión ayer.

“Mi presidencia no se acabó. Aún tengo cinco años por delante. Y vamos a resolver esto”, respondió Obama al locutor radiofónico Eddie “Piolín” Sotelo, en una entrevista realizada el pasado martes, según Univisión.

“Pero al fin y al cabo, la única manera que lo vamos a lograr es con la aprobación del Congreso, por eso tenemos que mantener la presión”, añadió el presidente demócrata, según la transcripción de la entrevista. Obama insistió en que tuvo que concentrarse en la grave situación económica en el primer tramo de su presidencia, pero que también promulgó recortes de impuestos, una reforma sanitaria y ayudas para evitar los desalojos producto de la crisis inmobiliaria, medidas que beneficiaron a los hispanos.

Eddie “Piolín” le recordó al Presidente que prometió la reforma migratoria para hallar una solución legal que beneficie a unos 11 millones de indocumentados, como un hecho en el primer año de su presidencia.

Obama acusó a los líderes republicanos que compiten actualmente para lograr la candidatura presidencial de oponerse abiertamente a la reforma, incluso en su versión más ligera, como el denominado Dream Act, una propuesta de ley atascada desde hace más de una década en el Congreso para dar una salida legal a los jóvenes sin papeles.

Pero el gobierno Obama ha deportado también a un número récord de indocumentados, más de un millón en tres años.