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Piden visibilizar el suicidio para poder combatirlo en Uruguay

  • Actualizado: 04 julio 2017 /

'El suicidio es una carretera muy ancha', ya que los factores que intervienen son múltiples.

Montevideo.

Expertos de Uruguay abogaron por visibilizar la dimensión social del suicidio a los efectos de generar políticas de Estado en torno a un tema 'que persiste como un tabú' y que se sitúa como la principal causa de muerte violenta en el país.

La consideración del suicidio como un tema 'exclusivo de disciplinas como la psiquiatría o la psicología' impide echar luz sobre aspectos sociales que también influyen, explicaron a Efe miembros del grupo Comprensión y Prevención de conducta suicida de la Universidad de la República (Udelar).

'El suicidio es una carretera muy ancha', ya que los factores que intervienen son múltiples, desde problemas psiquiátricos a cuestiones de carácter social, aunque también existen 'suicidios que son netamente racionales', indicó uno de los integrantes del equipo, el sociólogo Pablo Hein.

La tasa de suicidios de Uruguay en 2015 se ubicó en 18,5 cada 100.000 habitantes y existe una prevalencia del sexo masculino, a razón de 3 a 4 suicidios de hombres por cada caso en mujeres.

'Hay una alta probabilidad de que ante (un episodio de) violencia de género el hombre mate a la mujer y cometa suicidio, así como hay una alta probabilidad de que entre los 35 y 45 años, ante el divorcio, se mate más el hombre que la mujer', subrayó Hein.

En el conjunto de la sociedad uruguaya se destacan dos poblaciones de alto riesgo: la franja de jóvenes de entre 20 y 24 años, donde la tasa de suicidio llega a 23,2 cada 100.000 personas, y los adultos mayores a 65 años, donde la tasa alcanza 29,1 suicidios cada 100.000 personas.

El creciente envejecimiento de la sociedad impone sobre los jóvenes 'un mensaje de presión', ya que 'son la mano de obra que va a tener que sostener la pirámide poblacional', lo que se suma a una 'situación de crisis vital propia de la edad', indicó otra de las integrantes del grupo, la psicóloga Cristina Larrobla.

Históricamente ha existido 'una apropiación del tema por parte de la corporación médica', lo que explica que 'los aspectos sociales y culturales (del suicidio) queden más relegados, como si no tuvieran relevancia', indicó Larrobla.

La investigadora subrayó que es necesario enriquecer la perspectiva psiquiátrica con un 'abordaje conjunto de áreas como la antropología y la sociología', para contrarrestar los 'huecos' que existen en la investigación sobre el suicidio.

La falta de trabajo sistemático en torno al tema ha contribuido a la inexistencia de una ' política de Estado sostenida en el tiempo' que permita generar transformaciones en la sociedad, a pesar de que 'los cambios culturales no son los que se dan más rápido ni los más fáciles de realizar', subrayó Larrobla.

Desde el poder político 'siempre ha existido una declaración verbal de preocupación sobre el tema pero en los hechos se lo ha mantenido velado o han sido algunas disciplinas las que han mantenido el monopolio en el manejo de los datos', afirmó.

'Hay una gran prevalencia de mitos a nivel social en torno a la temática, ligada al miedo a hablar de la muerte en general y del suicidio en particular', explicó la especialista.

Uno de esos mitos más difundidos es el del 'contagio', que está presente en el discurso político y en los medios de comunicación.

El grupo Comprensión y Prevención de conducta suicida publicó recientemente el libro '70 años de Suicidio en Uruguay: 7 disciplinas, 7 entrevistas, 7 encuentros', donde se apunta a 'hablar, socializar y debatir' sobre el tema desde una mirada interdisciplinaria.