30/05/2024
04:05 PM

Obama promete ayuda antidrogas en la región sin militarización

El Presidente estadounidense prometió a la región ayuda en la guerra antidrogas sin militarización.

El presidente de EE.UU., Barack Obama, se comprometió hoy en San José con un enfoque 'regional' para la lucha antidrogas en Centroamérica, que no pasará por la militarización, y dio su apoyo a Costa Rica en sus aspiraciones de ingresar a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

'No estoy interesado en militarizar la estrategia contra las drogas', señaló Obama en una conferencia de prensa conjunta con su homóloga de Costa Rica, Laura Chinchilla, con quien tuvo antes un encuentro bilateral, previo a la cita esta noche con los mandatarios del Sistema de Integración Centroamericana (SICA).

Según Obama, Estados Unidos también está sufriendo los efectos del tráfico de drogas, con 'personas jóvenes que mueren cada día' en comunidades pobres de ciudades como la suya, Chicago.

Se trata de trabajar con un enfoque 'regional', anotó Obama al precisar que su Gobierno ha gastado durante los últimos años miles de millones de dólares para reducir la demanda de drogas en EE.UU., uno de los mayores mercados de consumo.

Chinchilla, por su parte, afirmó que en las conversaciones que sostuvo con Obama relativas al tema de seguridad se descartó un escenario de guerra frontal al narcotráfico, como se ha llevado a cabo en otros países latinoamericanos como México y Colombia.

'Sabemos que el crimen organizado pesa con crudeza sobre la estabilidad institucional de la región, por lo tanto reconocimos la importancia de mantener los niveles de cooperación y particularmente redoblar los esfuerzos en un enfoque más integral y diverso; no es solo con instrumentos de la guerra que seremos capaces de derrotar ese mal', enfatizó.

Costa Rica, 'por no tener ejército ni querer nunca tener que fundar uno, no puede permitirse llegar a esos escenarios para enfrentar el narcotráfico y el crimen organizado', agregó.

En una agenda que abarcó comercio, política internacional y energías limpias, los puntos más importantes del encuentro entre Obama y Chinchilla fueron la posibilidad de que Estados Unidos exporte gas natural a Costa Rica a 'precio doméstico'.

También el respaldo de Washington al interés de formar parte de la OCDE de un país, Costa Rica, 'que ha mostrado por sí mismo que es un líder y modelo en libertad de comercio y en prensa libre', en palabras de Obama.

Costa Rica es 'un gran socio' para EE.UU. no solo a nivel regional, sino también global, dijo Obama al recordar que el comercio bilateral se ha doblado gracias al tratado de libre comercio (TLC).
La población de Costa Rica y de toda Centroamérica 'merece seguridad, oportunidades y dignidad', subrayó también el presidente estadounidense.

'Es muy importante que nuestra relación no esté definida solo por el problema de las drogas', agregó.

La seguridad sigue siendo 'un problema acuciante', pero Obama y los mandatarios del SICA también conversaron de economía y de otros asuntos en una cena de trabajo este viernes en San José.

'Estoy aquí para escuchar las preocupaciones no solo individuales si no colectivas de una región de más de 40 millones de personas que todos los días van a trabajar para dar a sus familias una mejor vida', declaró Obama durante la cena de trabajo.

Entre otros asuntos, el mandatario estadounidense afirmó que Centroamérica necesita pensar en invertir en infraestructura, electricidad y promover un mayor comercio que genere más empleos.

El SICA está conformado por Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y la República Dominicana, que en un año pasará de ser país observador a miembro pleno.

A la cita con Obama acudieron, además de Chinchilla, el presidente de Honduras, Porfirio Lobo; de Guatemala, Otto Pérez Molina; de Nicaragua, Daniel Ortega; de El Salvador, Mauricio Funes; de Panamá, Ricardo Martinelli; de República Dominicana, Danilo Medina, y el primer ministro de Belice Dean Barrow.

Durante la rueda de prensa con Chinchilla, Obama habló además de Siria, el asunto de política exterior que está copando su atención en los últimos días, y afirmó que enviar tropas a ese país 'no sería bueno' para los intereses de EE.UU. ni para el pueblo sirio.

Cualquier medida que se tome ante la crisis en Siria va a estar basada 'en los hechos sobre el terreno y en el interés del pueblo estadounidense', recalcó Obama.

Sostuvo, además, que EE.UU. sigue 'activamente comprometido' con la búsqueda de una solución para la crisis en Siria, que se ha cobrado desde marzo de 2011 más de 70.000 vidas.

Según Obama, en el momento en que EE.UU. tenga evidencias suficientes del uso de armas químicas en Siria las 'presentará ante la comunidad internacional', porque es 'un problema global' y todos los países deben respetar una serie de normas internacionales y protocolos.

Por otro lado, el mandatario señaló que apoya que el proyecto de ley sobre la reforma migratoria en EE.UU. incluya una disposición para que las parejas homosexuales sean tratadas igual que las demás.

El presidente estadounidense dará este sábado un discurso en un foro empresarial en San José antes de regresar a Washington.

Cansados de poner los muertos

Obama, en conferencia de prensa, definió como 'muy importante asegurarnos que nuestras relaciones regionales no de definan solamente por este problema. Yo no quiero que nos obnubilemos con los narcotraficantes'.

Hay que abordar la lucha contra el crimen organizado 'desde un enfoque más integral y diverso' y 'no solamente a través de los instrumentos de la guerra', coincidió la anfitriona.

El crimen organizado ha disparado la tasa de homicidios en América Central a casi 40 por cada 100.000 habitantes, cinco veces la media mundial y con picos -como en Honduras- que duplican aquella aterradora tasa.

El SICA -que reúne a los siete países centroamericanos y República Dominicana- reclama a Estados Unidos un mayor compromiso que vaya más allá de operaciones conjuntas y conforme a su responsabilidad de principal consumidor en el floreciente negocio de la droga.

'Está claro que hay un tema fundamental que nos interesa a todos los centroamericanos, que es el combate a la pobreza (...) y eso crea las mejores condiciones para combatir el narcotráfico', dijo el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, al llegar a San José.

'Necesitamos apoyo decidido del gobierno de Estados Unidos para atacar el enemigo común del narcotráfico (...) los países de la región ponemos los muertos en una guerra que no empezamos', había advertido antes el presidente de Honduras, Porfirio Lobo.

La inesperada propuesta del presidente guatemalteco Otto Pérez de despenalizar la droga, fue rechazada por Washington y por el resto de América Central, pero todos acordaron buscar nuevas alternativas a la guerra frontal.

Obama volvió sobre ese tema hoy. 'No creo que legalizar las drogas sea la respuesta. En cambio pienso en un enfoque global, no solamente represivo, que incluya educación, prevención y ayuda médica'.

El gigantesco tráfico de armas desde Estados Unidos hacia el sur es otro reclamo permanente cuya validez Obama reconoce: 'Sabemos que la mayoría de las armas utilizadas para cometer violencias aquí (...) provienen de Estados Unidos' dijo.

¡El sueño americano!

Pérez, Lobo y el salvadoreño Mauricio Funes iban a poner además sobre la mesa la protección de los inmigrantes centroamericanos. 'Llevaremos a la reunión con Obama (el tema de) la reforma migratoria integral', anunció el mandatario guatemalteco.

Obama reiteró su optimismo en conseguir la aprobación de la reforma migratoria este año. 'Creo que este proyecto de ley de migración tiene la posibilidad de lograr un hito histórico', dijo.

El presidente ha señalado que la reforma 'abrirá el camino a millones de indocumentados a ganar su ciudadanía' y evitará que 'sean víctimas de abusos y explotación'

El tema es clave para la región. Cinco millones de centroamericanos reside en Estados Unidos y cientos de miles de familias viven de las remesas, que en 2012 alcanzaron los 12.000 millones de dólares, equivalentes a 7% del Producto Interno Bruto (PIB) regional.

Esta noche cerca del sitio de la reunión multilateral, en el Parque Central, varias decenas de personas se congregaron para protestar pacíficamente contra Obama.

'No, no queremos y no nos da la gana ser una colonia norteamericana', 'Obama go home', 'ni militares, ni petroleras, Obama fuera', eran algunas de las consignas gritadas.

La ciudad, donde se declaró asueto administrativo estatal, se tornó un bunker este viernes, vigilado desde el cielo por tres helicópteros Black Hawk estadounidenses, mientras en tierra había masivos despliegues de seguridad, cierres de calles, establecimientos comerciales y servicios públicos.

Más de un millar de policías, 180 agentes de inteligencia y 150 oficiales del tránsito, francotiradores apostados en techos y agentes estadounidenses, participan en el operativo de seguridad.

El responsable del operativo de Seguridad por parte costarricense, Mauricio Boraschi, había asegurado que 'podemos dar respuesta inmediata ante cualquier amenaza. (...) Grupos anarquistas han hecho convocatorias (de manifestaciones), pero los estamos monitoreando'.