Mujer pierde sus extremidades por una bacteria en la saliva de sus perros

Marie Trainer perdió sus extremidades a causa de un germen habitual en perros y gatos que puede ser contagioso.

Marie Trainer, amputada en la camilla del hospital, junto a sus familiares.
Marie Trainer, amputada en la camilla del hospital, junto a sus familiares.

Redacción.

Marie Trainer, una estilista de Ohio de 54 años, tuvo que ser amputada parcialmente de brazos y piernas porque se infectó gravemente con la agresiva bacteria Capnocytophaga al tener contacto con saliva de perro.

Marie notó los primeros síntomas de la infección: náuseas y fiebre. Tras ser ingresada en el hospital la condición de la mujer siguió empeorando.

Debido a la severa infección, Trainer comenzó a desarrollar gangrena en sus extremidades y tuvo que ser inducida médicamente a coma por diez días, sometida a ocho cirugías y estuvo más de 80 días hospitalizada.

Rasguño

De acuerdo a varios portales de noticias, la Capnocytophaga entró en el organismo de la mujer a través de un pequeño rasguño en su brazo a través de la saliva del can. Se trata de un germen común en perros y gatos que puede ser contagioso.

Margaret Kobe, directora médica de Enfermedades Infecciosas de Aultman (Cleveland, Ohio), afirmó que: "Ese organismo es muy virulento. Tiene la capacidad de inducir a su sistema inmunitario a hacer cosas bastante horribles".

Por ello se decidió amputar las manos y las piernas de Marie ya que consideraron que no había otra opción. La paciente, al despertarse, sorprendida por todo lo sucedido compartió: "Cuando abrí los ojos no sabía dónde estaba. Fue muy difícil descubrir que tuvieron que quitarme las piernas y los brazos, muy difícil de manejar".

Tanto la doctora Kobe como Marie Trainer quieren transmitir la idea de que hay que ser consciente de los gérmenes que habitan en las mascotas y las infecciones que pueden causar. A pesar de lo ocurrido, la mujer no tiene planes de deshacerse de ninguno de sus dos perros.

Nueva vida

A pesar de que perdió parte de sus extremidades, Marie se salvó de morir y está agradecida con los médicos, sus familiares y todos aquellos que la apoyan, en especial con su esposo Matthew.

La Prensa