El multitudinario festejo por el bicentenario de la Independencia de México arrancó ayer por la tarde con la ceremonia prehispánica en El Zócalo de la capital.
En medio de fuertes medidas de seguridad, miles de mexicanos se reunieron a lo largo de 2.7 kilómetros para presenciar un desfile alegórico y en la explanada del Zócalo, donde el ritual del “Fuego Nuevo” marcó el inicio de las celebraciones con representantes de diversas comunidades que danzaban y quemaban copal.
“Hoy se enciende una luz que simboliza una nueva conciencia por el despegar de México”, dijo, con un fondo de tambores, una de las participantes en este ritual, que se realizó justo a un costado de las ruinas de lo que fuera el Templo Mayor del México azteca.
El punto culminante fue cerca de la medianoche, cuando el presidente Felipe Calderón lanzó desde el balcón del Palacio Nacional, en el Zócalo, el “grito” de Independencia en remembranza de Miguel Hidalgo, el sacerdote que hace 200 años, en el poblado de Dolores, tocó las campanas de su iglesia para llamar a los mexicanos a la sublevación.
Centroamérica
Guatemala celebró ayer el 189 aniversario de su independencia de España en medio del encendido de antorchas de estudiantes en el monumento de Los Próceres de este país afectado por tormentas y un llamado del presidente Álvaro Colom a trabajar por la reconstrucción. “Hoy hicimos un espacio entre la preocupación por los daños de las tormentas para celebrar el día patrio, tal vez lo más importante es celebrar en familia”, dijo el presidente en un discurso.
Centenares de bandas musicales escolares desfilaron en la capital conmemorando la independencia mientras que vehículos y edificios públicos fueron adornados con banderas de Guatemala.
Mientras en Nicaragua, celebró el 189 aniversario de independencia y el 154 aniversario de la Batalla de San Jacinto, en una festividad marcada por denuncias de la oposición contra el Gobierno de Daniel Ortega por supuesto irrespeto a los símbolos patrios.
“En estas fiestas patrias la presencia y manipulación de la bandera roja y negra del FSLN, junto a los símbolos patrios, es un irrespeto y una ofensa a los nicaragüenses”, denunció el opositor Partido Liberal Constitucionalista, PLC, en un comunicado.