La capital española acoge hoy, como cada año, la marcha del Orgullo Gay, en la que miles de personas de múltiples nacionalidades acompañarán el desfile colorido y musical de una treintena de carrozas engalanadas para esta ocasión en la que los participantes reivindican los derechos de los transexuales.
Los organizadores, la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) y el Colectivo de Gays, Lesbianas y Transexuales de Madrid (COGAM), han invitado a colectivos israelíes, aunque mantienen el bloqueo a la representación del Ayuntamiento de Tel Aviv por no condenar el asalto del 31 de mayo a la flotilla internacional que llevaba ayuda humanitaria a Palestina.
En las horas previas al inicio de la marcha, la cantante australiana Kylie Minogue, que será quien clausure el desfile con un concierto, recibió de manos de la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, la escultura 'Eva', del artista Carlos García Muela, como reconocimiento a la contribución de la artista con el colectivo gay.
Minogue, la 'Diosa del Orgullo', agradeció la distinción y señaló que han sido los homosexuales quienes la han adoptado como icono y que, en agradecimiento, en todos sus viajes y conciertos lleva un mensaje en favor de la tolerancia.
Estaba previsto que fuera la ministra de Igualdad, Bibiana Aido, quien entregará la escultura a Minogue, pero los problemas meteorológicos le impidieron trasladarse en avión desde Barcelona hasta Madrid.
El acto ha servido de preámbulo a la marcha, que Minogue cerrará con un recital en el que interpretará varias canciones de su nuevo álbum 'Aphrodite'.
La fiesta, que este año discurre con el lema 'Por la Igualdad Trans', coincide con el quinto aniversario de la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo.
Según la organización, la marcha de este año manifiesta la necesidad de equiparar los derechos de las personas transexuales, trans-géneros e intersexuales del Estado español.
En la última edición de la marcha, el 4 de julio del año pasado, más de un millón de personas participaron en una jornada en la que fue reivindicada la educación como elemento básico para acabar con la homofobia.