Fiel a su reputación de luchadora, Hillary Clinton, perdedora de la interna demócrata después de una batalla épica, estará al frente de la diplomacia norteamericana tras ser designada este lunes como secretaria de Estado por su antiguo rival, Barack Obama.
La Senadora por Nueva York, considerada durante mucho tiempo como la favorita de la carrera a la Casa Blanca, es conocida por tener una fuerza de carácter fuera de lo común. Durante la campaña convirtió su experiencia en política exterior en una de sus principales bazas y no dudó en criticar la 'ingenuidad' de Barak Obama.
Pero a partir de la derrota, Clinton hizo campaña a favor de su antiguo adversario, llamando a sus millones de seguidores a elegir al primer presidente negro de Estados Unidos.
Para sus partidarios, su nombre está asociado a los años de prosperidad de la presidencia de Bill Clinton, 1993-2000. Los simpatizantes de Hillary alaban su competencia y su experiencia. Durante los debates de televisión en los que participó, se mostró a menudo más precisa, sino más convincente que su rival.
Sus detractores, numerosos, tienen otra opinión. Para una parte de Estados Unidos el apellido Clinton es sinónimo de dureza, cinismo y pillería.
Dada por caída cien veces, se levantó cien veces, pasando cada vez a la ofensiva con una energía renovada, y no dudando a veces en 'arreglar' la realidad como cuando sostuvo haber estado bajo fuego en 1996 en Bosnia.
Hillary Clinton, nacida el 26 de octubre de 1947 en Chicago, llegó a la política con las protestas contra la guerra de Vietnam y después de convertirse en una de las primeras damas más influyentes de la historia de Estados Unidos, logró convertirse en senadora por el Estado de Nueva York en 2000 y 2006.
Pero el ascenso de Obama detuvo la máquina y a pesar de importantes éxitos en las primarias, como en Nueva York, California, Florida, Ohio y Pensilvania, sus más de 17 millones de electores, la seducción que ejerce entre las mujeres, los obreros blancos, los ancianos y los hispanos, no pudo impedir la victoria del carismático senador por Illinois.
Con sus cabellos rubios, su mirada azul y sus trajes de chaqueta de colores vivos, esta brillante abogada, madre de una mujer de negocios de 27 años, Chelsea, trabajó largo tiempo a la sombra de su marido y tuvo que soportar la humillación pública del sonado escándalo Lewinsky.
A Clinton le esperan grandes desafíos al frente de la diplomacia estadounidense. Ella misma había resumido la situación durante la campaña: 'El próximo presidente será el primero en heredar dos guerras, una larga batalla contra el terrorismo mundial y una tensión creciente con Irán'.
Clinton tendrá también que adaptarse a las propuestas del presidente electo, que en su día le reprochó su 'error de apreciación' al votar a favor de la guerra de Irak y que defiende una política de acercamiento a Irán.
Obama oficializará hoy designación de Hillary
El presidente electo Barack Obama nombrará hoy a Hillary Rodham Clinton como su secretaria de Estado, indicaron funcionarios del Partido Demócrata.
Obama planea anunciar que la senadora por Nueva York formará parte de su equipo de seguridad nacional en una conferencia de prensa en Chicago, señalaron los funcionarios la noche del sábado. Pidieron guardar el anonimato porque no están autorizados a hablar públicamente en nombre del equipo de transición.
Para allanar el camino a fin de que su esposa sea nombrada, el ex presidente Bill Clinton accedió a revelar los nombres de todas las personas que contribuyen a su fundación.
Asimismo declinará las contribuciones de gobiernos extranjeros a la Iniciativa Global Clinton, su conferencia anual de caridad, y dejará de realizar reuniones de esa iniciativa en el extranjero.
Se esperaba que los negocios de Bill Clinton y sus empresas de caridad mundial crearan problemas para la designación de la ex primera dama. Pero en negociaciones con el equipo de transición de Obama, el ex presidente accedió a varias medidas encaminadas a darle transparencia a su trabajo posterior a su mandato.
Aceptación total
La selección de Clinton es vista como un extraordinario gesto de buena voluntad después de un año durante el cual Clinton y Obama participaron en una reñida y prolongada contienda por lograr la candidatura demócrata.
Obama y Clinton se criticaron mutuamente en torno a los temas de política exterior durante su contienda electoral por la nominación demócrata.
Obama fustigó a la senadora Clinton por haber votado en favor de la autorización a la guerra en Irak y la ex primera dama criticó a Obama por considerarlo como carente de la experiencia necesaria para ser presidente.
Asimismo, también recriminó por haber dicho que se reuniría con dirigentes de países disidentes como Irak y Cuba sin antes establecer algunas condiciones.
Sin embargo, el enfrentamiento entre ellos comenzó a diluirse en junio, luego que Clinton puso fin a su campaña y respaldó a Obama.
Algunos asesores indicaron que Obama había contemplado desde hacía meses a Clinton como la secretaria del Departamento de Estado y por ello la invitó a Chicago para hablar sobre el puesto de trabajo apenas una semana después de las elecciones del 4 de noviembre.
Conversación
Obama y Clinton se reunieron en privado el 13 de noviembre en las oficinas de transición del presidente electo en el centro de Chicago.
Clinton había expresado su interés y luego su arrepentimiento por el puesto, preocupada porque tendría que renunciar a su escaño en el Senado y perdería la independencia política que le ofrecía su carácter de legisladora.
Sin embargo, esos temores fueron eliminados casi completamente luego que Obama le aseguró que podría elegir a su propio equipo de trabajo y tendría acceso directo a él mismo, indicaron sus asesores. AP
Rice contenta con Hillary
Washington. El Departamento de Estado estaría 'en buenas manos' si Hillary Clinton fuera nombrada para encabezar la diplomacia estadounidense, afirmó la actual secretaria de Estado, Condoleezza Rice.
Interrogada durante una conferencia de prensa sobre la posibilidad de que otra mujer sea su sucesora en el ministerio de Asuntos Exteriores, Rice primero se rehusó a responder, por cortesía por el presidente electo Barack Obama, quien todavía no ha hecho pública su decisión respecto al puesto en el Departamento de Estado.
'He oído el nombre de algunas personas muy bien y pienso que el Departamento y el país estarán en buenas manos', añadió.
Rice a luchado por los intereses en EUA.