El gobierno de Irán acusó este sábado a Estados Unidos de dificultar las negociaciones orientadas a poner fin al conflicto en Medio Oriente, señalando que Washington mantiene “exigencias excesivas” y posiciones contradictorias durante el proceso diplomático.
Las declaraciones surgen en medio de crecientes tensiones internacionales y de versiones sobre una posible reanudación de las hostilidades entre ambos países, pese a los intentos de mediación impulsados por actores regionales.
El presidente del Parlamento iraní y negociador jefe, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que Teherán responderá de forma “aplastante” si el presidente estadounidense, Donald Trump, decide reiniciar las acciones militares.
“Si vuelven a atacar a Irán, el resultado será ciertamente más aplastante y amargo para Estados Unidos que en el primer día de la guerra”, afirmó Qalibaf a través de redes sociales.
El funcionario iraní realizó estas declaraciones después de reunirse en Teherán con el jefe del ejército de Pakistán, Asim Munir, quien participa en esfuerzos diplomáticos para evitar una nueva escalada del conflicto.
Por su parte, el canciller iraní, Abás Araqchi, expresó al secretario general de la ONU, António Guterres, que las posturas de Washington están afectando las negociaciones desarrolladas bajo mediación pakistaní.
Araqchi sostuvo que Irán participa en el diálogo internacional “con responsabilidad y seriedad”, aunque reconoció que persiste una profunda desconfianza hacia Estados Unidos.
Según medios iraníes, el gobierno de Pakistán ha intensificado los contactos diplomáticos para evitar un nuevo enfrentamiento armado, mientras Catar y otros países de la región también impulsan iniciativas de mediación.
Sin embargo, el ambiente internacional se mantiene tenso luego de reportes difundidos por medios estadounidenses que señalan que Washington evalúa nuevos ataques contra Teherán en los próximos días.
CBS News informó que militares estadounidenses estarían preparando posibles bombardeos durante el fin de semana o el lunes, mientras Axios aseguró que Donald Trump sostuvo reuniones con sus asesores para discutir el conflicto.
Además, Trump modificó su agenda y anunció que no asistirá a la boda de su hijo Don Jr., alegando “asuntos de Estado”, una decisión que aumentó las especulaciones sobre eventuales movimientos militares.
Aunque el mandatario estadounidense aseguró recientemente que los líderes iraníes “están desesperados por alcanzar un acuerdo”, hasta ahora las negociaciones siguen estancadas y los desacuerdos continúan siendo profundos, especialmente sobre el conflicto regional, el estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní.
Mientras tanto, la tensión también persiste en Líbano, donde continúan ataques israelíes pese al alto al fuego vigente con Hezbolá. Según el Ministerio de Salud libanés, los bombardeos han dejado miles de muertos desde marzo.