28/09/2022
03:10 PM

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Intensos bombardeos rusos y éxodo de ucrananios antes de nuevas negociaciones

Hay una delegación ucraniana en camino para nuevas negociaciones con los rusos, afirmó Kiev.

Kiev, Ucrania.

Las tropas rusas, que conquistaron su primera gran ciudad ucraniana desde el inicio de la invasión, intensificaron sus bombardeos contra otros centros urbanos, lo que ha obligado ya a más de un millón de civiles a dejar sus hogares, mientras se esperan nuevas negociaciones este jueves para un alto el fuego.

En un momento en que crece el escudo de sanciones, bloqueos y boicots con que respondieron los países occidentales a la invasión lanzada por Rusia, el presidente ucraniano Volodimir Zelenski celebró la “heroica” resistencia de su pueblo.

Zelenski dijo que las tropas ucranianas causaron 9,000 bajas en las fuerzas rusas desde que comenzó la invasión, un fuerte contraste con los 498 muertos informados por Moscú, que efectuó por primera vez un reporte desde el inicio de la invasión el 24 de febrero.

“Somos una nación que ha roto los planes del enemigo en una semana. Planes escritos desde hace años: pérfidos, llenos de odio hacia nuestro país”, expresó el mandatario, que prometió que reconstruirá su país después de la guerra y que será Rusia quien pague el costo.

“Vamos a reconstruir cada edificio, cada calle, cada ciudad, y le decimos a Rusia: aprendan la palabra ‘reparación’”, declaró Zelenski, un exactor de 44 años.

Una delegación ucraniana se encontraba en camino este jueves para una segunda ronda de negociaciones con los rusos, tras el fracaso de un primer encuentro el lunes, que coincide con el reconocimiento por parte de Kiev de que perdió el control de Jersón, un estratégico puerto del mar Negro, en el sur del país.

El presidente ruso Vladimir Putin pidió “el reconocimiento de la soberanía rusa de Crimea y la desmilitarización y la ‘desnazificación’ del Estado ucraniano y la promesa de su estatuto neutro” como condiciones preliminares a una resolución del conflicto.

Avance ruso

Las tropas rusas que avanzan desde la península de Crimea - anexada por Moscú en 2014 - tienen ahora en la mira al puerto de Mariúpol.

Los rusos “lo único que quieren es destruirnos a todos”, se lamentó el alcalde de Mariúpol, Vadim Boishenko.

Si cae Mariúpol, Rusia podría asegurarse una continuidad territorial entre Crimea y los territorios separatistas prorrusos del Donbás (sureste).

Las personas abordan un tren que se prepara para partir de una estación en Lviv, en el oeste de Ucrania, en ruta a Polonia.

Otro objetivo es Járkov -la segunda ciudad del país- que sufrió fuertes bombardeos que dejaron varios civiles muertos, incluyendo una observadora de la misión de vigilancia de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

El asalto a Kiev parece frenado de momento. Según altos funcionarios estadounidenses la inmensa columna de vehículos militares que se dirigía hacia la capital está “estancada” por falta de combustible y suministros.

En la localidad Yitomir, a unos 150 kilómetros al oeste de la capital Kiev, Oleg Rubak llora la muerte de su esposa Katia en un bombardeo ruso.

“Un instante la vi ir hacia nuestra habitación, y el instante de después, nada, nada más” contó Rubak a la AFP, sentado en las ruinas de lo que fue su hogar, con su hija de un año y medio.

Un millón de refugiados

Cientos de civiles ucranianos han fallecido desde el lanzamiento de la invasión, que será investigada por el fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) por presuntos crímenes de guerra después de repetidas acusaciones de Kiev de bombardeos contra zonas residenciales.

Este jueves, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) actualizó sus cifras de desplazados e informó que más de un millón de personas huyeron de Ucrania. Más de la mitad de ellos cruzaron a Polonia.

Los países occidentales y sus aliados respondieron a la invasión con una batería de sanciones para aislar a Rusia diplomática, económica, cultural y deportivamente.

Además de la exclusión de los principales bancos del sistema de transferencias internacional SWIFT, el Banco Mundial suspendió todos sus programas de ayuda en Rusia y Bielorrusia y Rusia tiene bloqueado un enorme espacio aéreo que incluye toda la UE, Estados Unidos y Canadá.

El sismo que dejaron las sanciones en la economía rusa provocó que las calificadoras Fitch y Moody’s rebajaran a la deuda de Rusia a la categoría especulativa, conocida como la de los “bonos basura”.

En un signo del creciente aislamiento, el jueves el Comité Paralímpico Internacional revirtió su decisión de la víspera y vetó la participación de los atletas rusos y bielorrusos en Pekín explicando que muchas delegaciones amenazaron con no competir, lo que “ponía en peligro la viabilidad” del evento.

En la Asamblea General de la ONU, una resolución para exigir a Rusia la retirada de sus tropas de Ucrania y “deplorar” su invasión recibió el miércoles una mayoría 141 votos a favor, cinco en contra - Rusia, Bielorrusia, Corea del Norte, Eritrea y Siria - y 35 abstenciones.

“Guerra nuclear”

El canciller ruso, Serguéi Lavrov, acusó a los países occidentales de considerar una “guerra nuclear” y negó que este tipo de armas forme parte del plan ruso, después de que el domingo Putin anunció que puso en alerta a la fuerza de disuasión nuclear.

Desde entonces, el fantasma de un conflicto atómico planea sobre el mundo. La Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU advirtió el jueves del “masivo impacto” de la invasión rusa sobre millones de ucranianos y la amenaza nuclear que hace pesar sobre el “conjunto de la humanidad”

La ofensiva rusa cambió la política de seguridad en Europa y la OTAN ha reforzado el flanco del este.

Alemania, que realizó un giro histórico con un fuerte aumento de su presupuesto militar, anunció este jueves una ayuda adicional para el gobierno de Kiev de 2.700 misiles antiaéreos.

El presidente francés Emmanuel Macron, que este jueves habló con Putin y Zelenski por separado, afirmó que “la guerra en Europa ya no es algo de los libros” y dijo que eligió “seguir en contacto” con el presidente ruso. “Nosotros no estamos en guerra contra Rusia”, afirmó Macron.

Pese a las advertencias y la represión, miles de personas se manifestaron el miércoles contra la guerra en Moscú y San Petersburgo y en otras ciudades rusas.

“No me podía quedar en casa. Esta guerra había que pararla”, contó a la AFP Anton Kislov, un estudiante de 21 años.

La radio independiente rusa Ekho Moskvy (Ecos de Moscú) - una figura histórica de panorama mediático ruso - anunció su disolución por el asecho debido a su cobertura de la invasión.