23/02/2024
01:44 PM

Madre hondureña se reencuentra con su familia tres años después

María Chaparro fue deportada a Honduras pero se reunió nuevamente con su esposo e hijos recientemente.

Turlock, California

El diario 'The Modesto Bee' de esta ciudad encontró la historia de una familia de hondureños que por disposiciones del departamento de Migración de Estados Unidos, fue separada en 2010. Para ellos, el reencuentro es calificado como 'el mejor regalo de Navidad' y hoy los cinco miembros de ese hogar ya están reunidos nuevamente.

María Isabel Chaparro está de regreso después de tres años de angustia, tristeza y temor, pero con la esperanza y la fe de volver a abrazar a su esposo César y sus hijos Dalman (25), Alex (15) y Kaylee (13).

La historia de esta familia inicia con la estadía en Honduras de María Isabel, cuando apareció en 'The Modesto Bee', en junio de 2011 la crónica, donde se conoció la manera en la que la mujer escapó de una vida de privaciones y abusos en Honduras.

Llegó a California a los 19 años y después de dar a luz a Dalman, la madre se mudó a Turlock para tomar trabajos de baja categoría y poder mantenerse a ella y a su hijo.

Con el pasar del tiempo, conoció a César, su actual esposo, pero antes quería convertirse en residente legal, por lo que contrató los servicios de un supuesto abogado de inmigrantes, quien aparentemente solamente se lucró de cientos de personas que viven en caliudad de ilegales en Estados Unidos. Dos años después, María se dio cuenta del fraude de aquel hombre a quien le había pagado mucho dinero pero que no solo le llevó su dinero, sino que al presentar el papeleo para iniciar un trámite de legalización, lo hizo mal, lo que dio lugar al departamento de Migración estadounidense a deportar a Honduras a la fémina.

Luego de permanecer detenida en un centro migratorio en Fresno, California, fue visitada por su esposo César, sin poder despedirse de sus herederos. Esa fue la única vez que pudo conversar brevemente con su amado. Posteriormente fue enviada a otros dos lugares en Bakersfield y Arizona para luego, junto a otros inmigrantes fuera deportada oficialmente a Honduras.

La triste historia no terminó allí, pues al llegar al aeropuerto hondureño, no tenía idea de dónde estaba su familia, pues ya habían transcurrido muchos años y su país natal era diferente.

Atemorizada abordó un autobús en el que hizo un largo recorrido para identificar el barrio donde había resididio en Honduras. Bajó de la unidad de transporte y empezó a tocar puertas, con la idea de que alguien reconociera a su familia.

Afortunadamente, María encontró a una de sus hermanas, con quien había tenido comunicación constante vía Skype y quien la ayudaría en su estadía en Honduras durante los últimos tres años.

Pero gracias a la voluntad de los miembros de dos iglesias norteamericanas y la repetitiva visita a la Embajada de los Estados unidos en Honduras, María pudo tener un nueva oportunidad, pues por medio de cartas y oraciones por parte de los hermanos de las iglesias, ella obtuvo ayuda financiera para contratar a un investigador privado estadounidense para que tomara el caso de fraude y así tener una oportunidad en calidad de prueba durante un año para que pueda legalizar su residencia en el país del norte.

Steve Carlson, reverendo de la iglesia Turlock Covenant Church, afirmó que es el tiempo de Dios y fue Él, quien hizo la obra.

'Nos regocijamos porque ella está en casa, porque esto ha sido una bendición para toda la iglesia. Dios ha hecho la gran obra de reunir a la familia. ¡Qué hermoso cuadro de llegada! Dios se apareció', expresó al diario The Modesto Bee.

Carlson agregó que la congregación se sorprendió cuando ella recientemente compartió lo que sintió lo que los funcionarios de inmigración hicieron con ella.

'Encadenaron sus manos, sus pies, su cintura. La gente tiene una nueva comprensión sobre el porqué es necesaria una reforma en este país para gente como Isabel', mencionó.

Mientras que Zeke Nelson, reverendo de la 'Iglesia de la Cruz', manifestó que es bueno tenerla de regreso, pues la hondureña se ofreció a ayudar a las mujeres de habla hispana de la congregación.

'Cualquier momento es bueno para tenerla de vuelta, pero sobre todo por la Navidad', expuso Nelson.

Luego de haber regresado el pasado 4 de diciembre, María se siente completamente feliz junto a su familia.

'Quiero decirle a la gente que no son las cosas materiales las importantes en la Navidad, la mejor noticia es que Dios vino para que podamos amarnos unos a otros y estoy tan agradecida de que podamos estar juntos como una familia en nuestra casa aquí y no quiero recordar la Navidad pasada, pues lloré mucho', exclamó mientras abrazaba efusivamente a su esposo y a sus hijos en un momento de reflexión en la vivienda de la familia Chaparro.

Entretanto, sus hijos también expresaron su alegría, como en el caso de Alex, quien afirmó que este año será 'muy, muy bueno, porque durante las últimas tres navidades, ella no ha estado aquí y tener a mi madre de vuelta es el regalo más grande'.

Su hija Kaylee estuvo de acuerdo. 'Sólo de despertar en la mañana y tenerla aquí y verla por la noche, es lo mejor'.

Pero no todo está escrito, María debe presentarse en abril próximo a la corte estadounidense para conocer su futuro en cuanto a su estado migratorio en los Estados Unidos, donde el Gobierno de ese país decidirá si le permiten su residencia o rechazan la solicitud de María presentada por el nuevo abogado especialista en casos de inmigración.