La campaña por el referendo del sábado en Ecuador sobre reformas a la justicia cerró ayer con mítines en que el presidente Rafael Correa -que promueve el Sí- y la oposición en defensa del No hacen los últimos esfuerzos para captar el apoyo de los indecisos.
Correa, quien se expresa confiado en lograr su sexta victoria electoral desde que asumió la presidencia en 2007, pondrá fin en la noche a 40 días de proselitismo en la ciudad de Cuenca, Azuay, cuyo prefecto Paúl Carrasco impulsa el No.
Mientras, la oposición, difuminada en varios grupos, se movilizará en distintas ciudades como Quito -donde está prevista una marcha-, alentada por el anuncio de sus dirigentes de que el No está creciendo.
El vicepresidente Lenín Moreno no excluyó esa posibilidad ayer en la que señaló que una causa pudo ser la crisis con EUA, tras la expulsión de los respectivos embajadores de ambos países a raíz de la publicación de un cable diplomático estadounidense filtrado por WikiLeaks, el 4 de abril.