29/04/2026
01:16 AM

En auge las novelas con toque erótico

Sexo, glamur y mucho dinero, el denominador común de la nueva tendencia en la literatura.

Gideon Cross “era guapo y brillante, imprevisible y sensual” y, por si fuera poco, a sus 28 años ocupaba el número 25 de la lista Forbes de los más ricos del mundo. Ante semejantes credenciales, pocas jóvenes se resistirían a caer rendidas ante sus encantos.

Hasta aquí, el planteamiento de una novela romántica, pero, si el clásico “chico sexy y rico encuentra chica y se enamoran” se adereza con sexo explícito, eso sí, siempre dentro de la pareja y por amor, surge lo que se ha dado en llamar “porno para mamás”.

Una tendencia de éxito que abrió la trilogía Cincuenta sombras de Grey (Grijalbo), de E.L. James, a la que ahora se suma la también trilogía Crossfire (Espasa), de Sylvia Day, o La sumisa insumisa, de Rosa Peñasco (Suma de Letras). Erotismo para mujeres escrito por mujeres y que no busca escandalizar.

Cincuenta sombras de Grey llegó a los puestos más altos en Estados Unidos y Reino Unido y es ahora la obra más vendida en Argentina, México, Colombia, España, Italia, Brasil o Portugal. No te escondo nada ha ocupado directamente el número cinco de las listas en Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia e Irlanda y en los próximos meses se va a publicar en 30 países.

La editora Berta Noy, de Espasa, que ha publicado ya en España No te escondo nada (primera parte de Crossfire), señala que “no se trata de novela erótica”, sino que se podría denominar “novela romántica con sexo explícito”.

El “porno para mamás” es para el gran público, pues, por muy explícito que sea el sexo, “no hay nada molesto, no hay nada que traspase ningún límite de los que el común del lector puede tolerar y esa es la gran diferencia entre este género y al género erótico puro”, explica.

Sexo, belleza, glamur y mucho dinero son el denominador común de esta nueva tendencia. Los protagonistas no superan la treintena, tantos ellos como ellas son increíblemente bellos y los hombres, además, son ricos y cultivados. “Son el príncipe azul de siglo XXI”, asegura Noy. “Es cierto que en esta tendencia hay un denominador común que es el glamur, que hace todo más atractivo. Son libros con vocación claramente comercial, para llegar a un público muy amplio. Por eso comparten algunos tics”.
De mujeres para mujeres

Entre Cincuenta sombras de Grey y Crossfire hay otras similitudes de argumento, como la forma de los protagonistas masculinos de entender el amor, libre de compromisos, y en ambas novelas se introduce un elemento desestabilizador, desde el sadomasoquismo, aunque tratado de una manera “muy light”, apunta Noy.

“A las mujeres les gustan las fantasías sexuales porque la parte más erótica de su cuerpo está dentro de su cabeza”, señaló recientemente E.L. James en la capital de España, donde insistió en que no escribió esta novela para los hombres, sino para las mujeres, para sí misma y para su “propio placer”.

Hasta ahora se trata de un género de mujeres para mujeres y, de hecho, la abrumadora mayoría de libros que la editora Noy tiene sobre la mesa con esta temática están escritos en femenino. “La inmensa mayoría es por y para mujeres y desde la perspectiva femenina, que es una de las marcas de la tendencia”.

Aunque no faltan excepciones, como el italiano Fabio Volo con su opera prima La primera luz de la mañana, un éxito de ventas en su país, en la que el autor se mete en la piel de una mujer insatisfecha con su matrimonio, pero incapaz de romper la relación ni de intentar mejorar las cosas.