El partido del presidente Mahinda Rajapakse obtuvo una victoria por un amplio margen en las elecciones legislativas de Sri Lanka, que no le permitirá sin embargo alcanzar las dos terceras partes de los escaños necesarios para modificar la Constitución.
Según los resultados oficiales divulgados por la comisión electoral, el partido de la Alianza de la Libertad del Pueblo Unido obtuvo por lo menos 117 de los 225 escaños en el Parlamento, cuando aún restan 45 puestos por ser atribuidos.
El principal partido de oposición, el Partido Nacional Unido, consiguió 46 escaños, mientras que el principal partido tamil obtuvo doce y el de Sarath Fonseka, antiguo jefe del ejército actualmente detenido, solamente alcanzó cinco.
Los resultados de dos distritos --que representan 16 escaños-- y otros 29 puestos distribuidos de acuerdo con el sistema nacional de representación proporcional deben ser anunciados el 19 de abril.
La victoria esperada del partido gobernante permitirá a Rajapakse consolidarse en el poder tres meses tras haber sido reelegido por un amplio margen.
El presidente había pedido a los electores dar a su partido la mayoría de dos terceras partes en el Parlamento para poder modificar la Constitución, que solamente permite dos mandatos presidenciales.
Sin embargo, el sistema proporcional hace casi imposible que les alcance para conquistar el número de escaños necesario.
'El partido del presidente alcanzó una mayoría cómoda en el Parlamento y estaremos muy cerca de la mayoría de dos terceras partes una vez que los resultados definitivos sean anunciados', indicó a la AFP el portavoz del presidente, Chanderapala Liyanage.
El gobierno piensa obtener al menos 24 escaños adicionales, que les permitiría quedar a nueve de la cifra mágica.
Las elecciones legislativas se vieron marcadas por una participación históricamente baja, de solamente el 55%, y por acusaciones de intimidaciones a votantes. Por este último motivo, la comisión electoral ordenó repetir las elecciones en dos de los distritos.
Para la mayoría de los 14 millones de electores se trataba de los primeros comicios legislativos en que podían participar sin temor a actos violentos del movimiento separatista tamil, desmantelado en mayo pasado por el ejército tras trés décadas de conflicto.
'El pueblo ha enviado un mensaje: ha tenido ya suficientes políticos y desilusiones, razón por la cual cerca de la mitad del electorado no salió a votar', señaló el analista político Victor Ivan.
El Partido Nacional Unido, en la oposición, se reservó comentarios sobre los resultados.
'No cuestionamos la legitimidad de quienes han sido elegidos, pero señalamos que hubo serias violaciones durante la campaña', indicó su portavoz, Tissa Attanayake.
Con su principal rival político en la cárcel, el jefe de estado no temía un buen resultado de la oposición. A pesar de haberse unido para las elecciones presidenciales en torno a Fonseka, quien será juzgado por una corte marcial, esta vez la oposición apareció disgregada.
Justo después de ser reelegido con un 57,9% de los votos, Rajapakse había firmado un decreto disolviendo el Parlamento. El ex jefe del ejército sería arrestado poco después bajo sospechas de que planeaba un golpe de estado.