Michael Jackson se veía enfermo y en malas condiciones seis días antes de morir y se retiró más temprano de los ensayos, le dijo el martes a un juez el coreógrafo Kenny Ortega, la última persona que trabajó con el Rey del Pop en la gira que nunca concretó.
El coreógrafo presentó su testimonio durante una audiencia preliminar para determinar si el médico personal del cantante, será enjuiciado bajo el cargo de homicidio involuntario.
“No se veía nada bien. Estaba helado y hablaba bajito... No estaba en condiciones de ensayar”, expresó Ortega.
Declaraciones cruciales
Por fin, 19 meses después de la muerte del cantante, el médico de Michael Jackson, el doctor Conrad Murray, compareció ayer ante la justicia.
Murray ha argumentado lo que es la base de su defensa: que Michael Jackson se suicidó al inyectarse una dosis extra y letal de Propofol, frustrado por su insomnio crónico.
El fiscal del distrito David Walren aseguró que Murray administró a Jackson diversas dosis de medicamentos para calmar su sobredosis (como el propofol y el valium) que influyeron negativamente en su recuperación. “El doctor no avisó sobre el tratamiento de propofol a los médicos”, agregó. Luego de la audiencia, un juez determinará si hay pruebas suficientes para enjuiciar a Murray, lo que se sabrá en las próximas horas.