24/06/2022
07:01 AM

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Director de OMS hace un llamamiento a favor del derecho al aborto

Según el diario digital Politico, la Corte Suprema de Estados Unidos se prepara para anular una sentencia histórica que reconoce desde hace casi medio siglo el aborto.

Ginebra, Suiza.

El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) hizo un llamamiento el miércoles en favor del derecho al aborto, coincidiendo con la posibilidad de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos lo ponga en duda.

“Restringir el acceso al aborto no reduce el número de procedimientos, sino que lleva a las mujeres y a las niñas a someterse a procedimientos inseguros”, dijo Tedros Adhanom Ghebreyesus en Twitter, sin mencionar directamente a Estados Unidos. “El acceso a abortos seguros salva vidas”, añadió el jefe de la OMS.

En Estados Unidos, el sitio web Politico reveló el lunes un documento interno que apunta a qué la mayoría de los jueces del Tribunal Supremo están dispuestos a enterrar la decisión Roe v. Wade de 1973, que protege el derecho de las mujeres estadounidenses a interrumpir su embarazo.

El Tribunal Supremo confirmó la autenticidad del texto, un proyecto de sentencia fechado en febrero, pero subrayó que no representaba una decisión “definitiva”.

Tedros afirmó el miércoles en Twitter que “las mujeres deben tener siempre el derecho a elegir cuando se trata de su cuerpo y su salud”.

Según la OMS, los abortos inseguros causan cada año unas 39.000 muertes en todo el mundo y hacen que millones de mujeres sean hospitalizadas por complicaciones.

La mayoría de estas muertes se concentran en los países de bajos ingresos, más del 60% en África y el 30% en Asia, y entre las personas más vulnerables.

Activistas de MoveOn y Abortion Access se reúnen frente a la Corte Suprema de los Estados Unidos para exigir que se mantengan las #BansOffOurBodies.

Por su lado, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, instó a defender el acceso al aborto, tras la filtración de un documento de la Corte Suprema que indica el fin inminente de este derecho, visto como una libertad básica por decenas de millones de estadounidenses.

Para muchas mujeres, el posible final del derecho al aborto en partes de Estados Unidos plantea la posibilidad de verse obligadas a viajar cientos de kilómetros para acceder al procedimiento, o dar a luz en circunstancias traumáticas.

“Lucharé contra esto con todas mis fuerzas”, dijo Lynn Hart, hoy abuela de cuatro nietos que tuvo un aborto cuando era adolescente antes del fallo de 1973.

Los republicanos vienen presionando fuertemente desde hace años para anular Roe vs. Wade, algo que parece inevitable después del nombramiento de tres jueces conservadores bajo el expresidente Donald Trump, que hizo virar a la derecha la composición de la Corte Suprema.

Biden, que arriesga perder el estrecho control demócrata del Congreso, advirtió que restringir el aborto amenazaría “toda una gama de derechos”.

“Creo que el derecho de una mujer a elegir es fundamental (...) y la equidad básica y la estabilidad de nuestra ley exigen que no se revoque”, dijo en un comunicado.

“Recaerá en los votantes elegir” a los funcionarios que respalden el derecho al aborto, afirmó, prometiendo trabajar para aprobar una legislación en el Congreso que codifique Roe vs. Wade.

En declaraciones a periodistas, Biden fue más lejos: calificó el borrador de fallo de “radical” y alertó sobre un “cambio fundamental en la jurisprudencia estadounidense” que podría cuestionar el futuro del matrimonio homosexual y hasta “cómo se cría a un hijo”.

El presidente de la Corte, John Roberts, confirmó la autenticidad del documento revelado por Político, pero advirtió que no representa necesariamente la decisión “final”. Roberts ordenó una investigación sobre la filtración, que calificó de “traición”.

Multitudes de manifestantes de ambos bandos se reunieron frente a la sede de la Corte Suprema en Washington, donde activistas antiaborto gritaban: “El aborto es violencia. El aborto es opresión” y “¡Ea, ea, oh, oh, Roe vs. Wade se va!”.

Miles de manifestantes marcharon por en Washington, Nueva York, Boston, Los Ángeles y Seattle, para expresar su “rabia” ante el temor de un “retroceso”.