Buenos Aires, Argentina.
La expresidenta argentina Cristina Kirchner convirtió ayer una audiencia por presunta impericia cambiaria de su gobierno en un multitudinario acto opositor frente a los Tribunales, donde acusó al presidente Mauricio Macri de fabricarle una causa. “Me pueden citar viente veces más, me pueden meter presa, pero lo que no pueden hacer es hacerme callar. Propongo formar un gran frente ciudadano, convoquen a los dirigentes sindicales también porque están echando a gente como perros”, dijo la expresidenta ante miles de simpatizantes bajo una intensa lluvia.
Confiada y sonriente, Kirchner había ingresado al juzgado de su archienemigo Claudio Bonadio sorteando una colorida y ansiosa muchedumbre de partidarios con banderas, bombos, carteles y pancartas con reproches a Macri por los despidos y los aumentos de tarifas. Cristina habló casi una hora a sus seguidores que la respaldaron con euforia: “Aguante morocha” (morena) le gritaban y alternaban cánticos pidiéndole “volver”.
Según fuentes del tribunal, la expresidenta no saludó a Bonadio, lo trató de “incompetente”, lo criticó durante casi 30 minutos y el magistrado abandonó su propio despacho al entender que ella no respondería a sus preguntas, según describió el diario Clarín.
Kirchner sostuvo que la acusación por una operación cambiaria del Banco Central durante su mandato (2007-2015) revela “la intención del gobierno, con la colaboración imprescindible del poder judicial, de plantar una causa penal que me prive de la libertad”, escribió en un documento que entregó al juez.
Este primer gran mitin opositor al gobierno de centroderecha de Macri fue transmitido casi en cadena nacional por las principales televisoras del país y seguido minuto a minuto por los portales de noticias.
“ No les tengo miedo. Afrontaré este proceso y cualquier otro que quieran fabricarme”, dijo en la red social Facebook.
Además de esta causa, la expresidenta afronta también el pedido de investigación de un fiscal por supuesto lavado de dinero de un empresario amigo.
La citación colocó a Kirchner en el centro de la escena política luego de haberse recluido en la Patagonia desde el 9 de diciembre, cuando dejó el cargo a Macri.
El juez acusa a Kirchner, sin fueros tras dejar la presidencia, al expresidente del Banco Central Alejandro Vanoli y al exministro de Economía Axel Kicillof de presunta “defraudación contra la administración pública”.
La expresidenta argentina Cristina Kirchner convirtió ayer una audiencia por presunta impericia cambiaria de su gobierno en un multitudinario acto opositor frente a los Tribunales, donde acusó al presidente Mauricio Macri de fabricarle una causa. “Me pueden citar viente veces más, me pueden meter presa, pero lo que no pueden hacer es hacerme callar. Propongo formar un gran frente ciudadano, convoquen a los dirigentes sindicales también porque están echando a gente como perros”, dijo la expresidenta ante miles de simpatizantes bajo una intensa lluvia.
Confiada y sonriente, Kirchner había ingresado al juzgado de su archienemigo Claudio Bonadio sorteando una colorida y ansiosa muchedumbre de partidarios con banderas, bombos, carteles y pancartas con reproches a Macri por los despidos y los aumentos de tarifas. Cristina habló casi una hora a sus seguidores que la respaldaron con euforia: “Aguante morocha” (morena) le gritaban y alternaban cánticos pidiéndole “volver”.
Según fuentes del tribunal, la expresidenta no saludó a Bonadio, lo trató de “incompetente”, lo criticó durante casi 30 minutos y el magistrado abandonó su propio despacho al entender que ella no respondería a sus preguntas, según describió el diario Clarín.
Antes de llegar al juzgado, miles de argentinos, que viajaron desde varias partes del país, se apostaron en las calles para saludarla y darle apoyo. Foto: AFP/Juan Mabromata
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Este primer gran mitin opositor al gobierno de centroderecha de Macri fue transmitido casi en cadena nacional por las principales televisoras del país y seguido minuto a minuto por los portales de noticias.
“ No les tengo miedo. Afrontaré este proceso y cualquier otro que quieran fabricarme”, dijo en la red social Facebook.
Además de esta causa, la expresidenta afronta también el pedido de investigación de un fiscal por supuesto lavado de dinero de un empresario amigo.
La citación colocó a Kirchner en el centro de la escena política luego de haberse recluido en la Patagonia desde el 9 de diciembre, cuando dejó el cargo a Macri.
El juez acusa a Kirchner, sin fueros tras dejar la presidencia, al expresidente del Banco Central Alejandro Vanoli y al exministro de Economía Axel Kicillof de presunta “defraudación contra la administración pública”.
Los medios de comunicación transmitieron en cadena las incidencias de su retorno a Buenos Aires. Foto: EFE/Silvina Frydlewsky
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