Río de Janeiro, Brasil.

Cada año, Dindim, un pingüino de Magallanes, nada anualmente 8 mil kilómetros hasta Brasil con el objetivo de reencontrarse con el hombre que le salvó la vida en el 2011, un albañil y pescador jubilado.

El gesto del ave marina ha conmovido a miles en las redes sociales, donde resaltan que la gratitud no es solo un don humano.

Hace 5 años, el pescador Joao Pereira de Souza, encontró a Dindim en una playa de Brasil, en la que yacía bañado en petróleo sobre unas rocas y casi muerto del hambre. Tras rescatarlo y cambiar sus plumas, De Souza lo liberó en el mar.

El humilde hombre no esperaba volver a ver al pingüino después de haberlo devuelto a su hábitat, sin embargo, meses después el ave apareció en su vivienda y se quedó en ella por un periodo de ocho meses.

Desde entonces, es costumbre de Dindim irse solo cuatro meses a las costas de Argentina y Chile, para luego volver a Brasil a reencontrarse y compartir con el hombre que le salvó la vida.

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'Él llega en junio y se va en febrero, y cada año es más cariño, porque parece más feliz de verme', dijo el experimentado pescador en declaraciones a O'Globo, luego de que las imágenes de YouTube se viralizaran en las redes sociales