Perú llamó en consulta a su embajador en Santiago y envió una nota de protesta al gobierno de Chile, país al que acusa de realizar acciones de espionaje, informó la primera ministra peruana Ana Jara.
El llamado en consulta es una medida diplomática en donde el embajador retorna temporalmente a su país con carácter de urgencia, como una señal de descontento con una medida o acción del estado con el que mantiene relaciones.
La trama
El caso de espionaje se hizo público el miércoles luego que un canal de televisión peruano denunciara que los marinos Alfredo Domínguez y Johnny Philco, estaban detenidos desde octubre pasado tras confesar que fueron contactados por supuestos empresarios italianos, quienes en realidad habrían sido agentes chilenos.
Los dos militares habrían recibido pagos a cambio de información de las labores de supervisión de la Marina de Guerra de Perú sobre pesca de altura, entre 2005 y 2012.
El jueves, el gobierno peruano reconoció el caso y anunció que había un tercer marino investigado, hecho que calificó de 'vergonzoso'. El presidente Ollanta Humala consideró la situación como 'gravísimo para la relación bilateral'.
Chile negó los hechos a través de su Cancillería y respondió el viernes que 'no promueve ni acepta acciones de espionaje en otros estados ni en su propio territorio'. La presidenta, Michelle Bachelet, aún no se ha referido al tema.
Diplomacia con altibajos
Perú y Chile mantienen una relación desigual desde la Guerra del Pacífico (1879-83) pero habían logrado estrechar lazos en la última década gracias al comercio y a su proyección en la cuenca del Pacífico y a través de la alianza con México y Colombia.
Ambos aceptaron y aplicaron muy rápido el fallo de la Corte de la Haya, que en enero de 2014 reconoció para Perú más de 50,000 km2 de mar en disputa y trazó en definitiva la frontera marítima entre ambos.
Chile tiene invertidos en Perú 14,000 millones de dólares, en tanto que los capitales peruanos en tierras chilenas suman 8,000 millones de dólares, según cifras oficiales de 2014.