Texas, Estados Unidos.

Atado de manos con cadenas, Homero Zambrano, presunto conductor del tráiler que transportaba a los 53 migrantes que murieron asfixiados el pasado lunes, escuchó ayer los cargos en su contra por tráfico de personas en la Corte Federal de San Antonio, Texas.

El estadounidense de 45 años de edad, quien fue arrestado el mismo lunes de la tragedia migrante, se convirtió en el primero de los cuatro detenidos en ser acusado formalmente y, de ser hallado culpable, enfrentará la pena de muerte o cadena perpetua.

Christian Martínez, otro estadounidense de 28 años señalado como cómplice de Zambrano, espera aún su comparecencia, pero también podría ser sentenciado a la pena de muerte o cadena perpetua.

Martínez fue arrestado el martes en la localidad de Palestine, Texas, tras hallarse una conversación con Zamorano sobre el tráfico de migrantes.

Además, los mexicanos Juan Claudio D’Luna-Mendez y Juan Francisco D’Luna-Bilbao fueron detenidos el lunes en San Antonio como parte de la investigación y están acusados de posesión de armas mientras residían ilegalmente en Estados Unidos.

Ambos vivían en la dirección dada en el registro del tráiler y hoy escucharían los cargos.

Ayer, Zamorano, vestido con una camiseta blanca y pants grises, escuchó durante unos cinco minutos los cargos por parte de la jueza Elizabeth Chestney.

El acusado dijo muy poco en la audiencia que inició a las 14:30 horas y sólo dio respuestas de “sí” y “no” a las preguntas de la jueza acerca de sus derechos y los cargos.

Chestney nombró dos defensores de oficio para Zamorano al señalar que enfrenta una posible sentencia de muerte.

La jueza programó otra audiencia para el próximo miércoles para definir si es elegible para libertad bajo fianza, la que fijó en 5 mil dólares por cada una de las 53 víctimas, además de una multa de 250 mil dólares.

Zamorano, que arrastra un historial criminal, fue detenido tras ser hallado escondido entre la maleza, cerca del tráiler y presuntamente drogado, por policías de San Antonio, a los que trató de engañar haciéndose pasar por un sobreviviente.