Washington, Estados Unidos.

Tras lograr oficialmente la nominación demócrata, Hillary Clinton prepara toda su artillería contra su rival político, el republicano Donald Trump, y desde ya lo acusó de tener una “lealtad absoluta” con los objetivos políticos de Rusia.

Hillary criticó “el estímulo (de Trump) para que los rusos pirateen los correos electrónicos, sus alabanzas excesivas para (el presidente Vladimir) Putin y su lealtad absoluta a los objetivos rusos en política exterior”.

La exjefa de la diplomacia estadounidense también alertó sobre el peligro de que el Gobierno de Vladimir Putin interfiera en el proceso democrático de Estados Unidos y ponga en riesgo la seguridad nacional. Así lo afirmó ayer en una entrevista con Fox News, donde la también ex primera dama afirmó que Moscú está detrás del robo y difusión de miles de correos electrónicos del Partido Demócrata.

En opinión de la exsecretaria de Estado, la “lealtad absoluta” del magnate a una “lista de deseos” de Rusia en política exterior demuestra que “él no tiene el temperamento adecuado para ser presidente y comandante en jefe”.

Clinton hizo esos comentarios después de que el Buró Federal de Investigación (FBI) anunciara este lunes una investigación sobre el pirateo de casi 20,000 correos electrónicos del DNC, que el pasado día 22 divulgó la web WikiLeaks.

La filtración desveló estrategias del DNC (secretariado del Partido Demócrata) para debilitar al senador Bernie Sanders en las primarias.

‘Todo es posible’

Aunque el Gobierno de EUA no ha acusado oficialmente a Rusia del ataque, el presidente del país, Barack Obama, consideró “posible” que Moscú esté detrás de la filtración.

“Todo es posible”, dijo Obama tras ser consultado si Rusia pretende interferir en las elecciones presidenciales.

En las últimas décadas, el Partido Republicano ha adoptado las posiciones más duras ante Rusia.

Con Trump los papeles se invierten. Ayer, en una entrevista con la cadena ABC Trump pareció confuso sobre la presencia rusa en Ucrania, y abrazó posiciones muy cercanas a las del Kremlin sobre la península de Crimea.

“Por lo que oigo, el pueblo de Crimea preferiría estar con Rusia que donde estaba”, puntualizó.