Caracas. Gobierno y oposición pugnan hoy por el voto de 19 millones de venezolanos en comicios municipales ungidos por los antichavistas a la categoría de un plebiscito sobre la gestión de Nicolás Maduro, electo por un estrecho margen en abril tras la muerte de Hugo Chávez.
Con trasfondo de alta inflación y escasez, casi 40 mil terminales electrónicas receptoras de votos abrirán a las 06.00 locales (10.30 GMT) durante 10 horas para elegir las autoridades en 337 alcaldías, un nivel de gobierno donde el chavismo tiene amplia mayoría, ya que controla cerca de 280.
Pero las miradas estarán focalizadas en las ciudades grandes y en especial en las dos “joyas de la corona”, la supraalcaldía del área metropolitana de Caracas (que abarca cinco municipios) y la petrolera Maracaibo, segunda ciudad del país.
Ambas alcaldías, que suman un sexto de los votantes, están hoy en manos de la oposición, que encuentra la difícil tarea -en especial en Maracaibo- de retenerlas. El sistema de voto es electrónico. Se dispusieron 39,427 máquinas electorales y cada votante tardará casi 3 minutos en promedio para emitir su sufragio, según cálculos del organismo comicial. No son simples comicios locales. La presidenta del Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE), Tibisay Lucena, dijo que se trata de las elecciones “más complicadas” por la cantidad de postulados y cargos en juego, aunque aseguró que, en vista de que el sistema electoral está blindado, los votantes pueden estar confiados.
El panorama
Sondeos privados a los que tuvo acceso la AFP detectaron que la panoplia de medidas populistas, que apuntan básicamente a la clase media, habrían frenado la caída de la intención de voto de los candidatos oficiales e incluso revertido la tendencia.
“Maduro aparece por primera vez gobernando (...), se lo ve como un Presidente, que puede estar tomando una acción que quizás no te gusta, pero que tiene el toro por las astas”, explica a la AFP desde un punto de vista diferente el politólogo Luis Vicente León. Una derrota opositora pondría en tela de juicio la línea desarrollada hasta aquí por la coalición aglutinada bajo las banderas de la Mesa de Unidad Democrática (MUD), cuya cabeza visible es el gobernador de Miranda, Henrique Capriles, quien perdió la presidencial por 1.49 puntos porcentuales ante Maduro. Las elecciones en el tercer país más violento de América Latina y con tasa de 54 homicidios cada 100 mil habitantes (superior a las de naciones en guerra) transcurren durante la ya tradicional prohibición de venta de alcohol durante 72 horas y una interdicción adicional a las ya existentes al porte de armas.
Cerca de 120 mil militares fueron desplegados a lo largo y ancho del país en refuerzo de la Policía para custodiar los comicios. Efe