Japón permite evacuación de los 3,000 pasajeros del crucero en cuarentena

Varios países han comenzado a evacuar a sus ciudadanos del crucero Diamond Princess, donde se encuentran seis tripulantes hondureños.

Los pasajeros del crucero en cuarentena en un puerto de Japón comenzaron a desembarcar tras dos semanas en confinamiento./AFP.
Los pasajeros del crucero en cuarentena en un puerto de Japón comenzaron a desembarcar tras dos semanas en confinamiento./AFP. /

Tokio, Japón.

Pasajeros del crucero "Diamond Princess", en el que se encuentran seis tripulantes hondureños, comenzaron a abandonar el barco este miércoles, después de 14 días de cuarentena en Japón, al mismo tiempo que autoridades sanitarias anunciaban que se habían diagnosticado 79 casos más del nuevo coronavirus.

Con 621 casos positivos, el "Diamond Princess" representa el mayor grupo de personas infectadas fuera de China.

Japón se enfrenta a crecientes críticas por su manera de gestionar la cuarentena a medida que los pasajeros se dispersan por todo el mundo.


Más de 3,000 pasajeros comenzaron a ser evacuados del Diamond Princess este miércoles.


Las autoridades japonesas confirmaron además que otros 79 personas a bordo de la embarcación estaban contagiadas, lo que llevó la cifra total a 621 casos, el mayor grupo de personas infectadas fuera de China.

Los pasajeros recién diagnosticados con el virus serán conducidos del buque al hospital y, después de ser tratados, tendrán que someterse a otra cuarentena.

Las 3,711 personas de 56 países a bordo del buque realizaban un crucero por Asia que se convirtió en una pesadilla, entre el miedo a contraer una neumonía viral que puede ser mortal y el aburrimiento infinito por estar confinados en camarotes, a veces sin ventana y con un corto paseo por cubierta como única distracción.

Varios países habían decidido enviar aviones para repatriar a sus ciudadanos que estaban en el crucero. Estados Unidos evacuó a 300 el domingo en avión.

Canadá, Corea del Sur, Australia, Reino Unido, Hong Kong y Australia también repatriarán a sus ciudadanos.

La tripulación del "Diamond Princess" se someterá a una cuarentena una vez que el último pasajero se haya ido.

Evacuación en crucero

El número de infecciones a bordo de este crucero, atracado en Yokohama, en los suburbios de Tokio, se ha multiplicado desde principios de febrero.

En China, cuna de la epidemia de este virus, el balance supera los 2,000 muertos y los 74,000 contagiados.

El infectólogo japonés Kentaro Iwata calificó de "totalmente caótica" la gestión de la crisis del coronavirus en el crucero.



"Este navío es totalmente inapropiado para el control de propagación de infecciones. No hay distinción entre zonas verdes (sanas) y rojas (potencialmente infectadas) y el personal puede circular de un lugar a otro, comer, llamar por teléfono", denunció.

El ministro japonés de Salud, Katsunobu Kato, refutó las críticas y aseguró que "médicos expertos que forman parte de un equipo de prevención de las infecciones vigilan el interior del buque".

"Preocupación"

David Abel, un pasajero británico que se hizo famoso con sus mensajes de video entusiastas al comienzo de la cuarentena describió el estado de ánimo de los pasajeros confinados.

"Nos afecta a todos. No solo a mí, a los demás también. Lo más duro es no saber qué va a pasar, y empieza a afectarnos mentalmente. Es muy difícil concentrarse en algo", dijo Abel. Más tarde anunció que la prueba de su esposa Sally había dado positiva.

Vea: Seis hondureños esperan salir del crucero donde hay 572 contagiados

Fuera de la provincia china de Hubei (centro), "la epidemia afecta a una muy pequeña proporción de la población", declaró el lunes Michael Ryan, director de emergencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Además de los casos en China continental, se registraron otras 900 contaminaciones en diferentes países y apenas cinco fallecimientos (en Francia, Japón, Filipinas, Taiwán y Hong Kong).

Cada día se han detectado decenas de nuevos casos a bordo, lo que lleva a cuestionar la eficacia de la cuarentena, durante la cual los pasajeros podían pasear en pequeños grupos por la cubierta con mascarillas, y el personal distribuía la comida por los camarotes.





La Prensa