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México detiene a policía que mató a migrante centroamericano

Marco Tulio fue abatido por el agente, quien iba encapuchado y con casco, cuando trataba de escapar junto a su hija de ocho años.

El migrante centroamericano estuvo alojado con su hija en la Casa del Migrante de Saltillo. Foto tomada de El Siglo de Torreón.
El migrante centroamericano estuvo alojado con su hija en la Casa del Migrante de Saltillo. Foto tomada de El Siglo de Torreón.

México.

Autoridades mexicanas detuvieron este sábado a un policía que mató a un centroamericano migrante en un confuso incidente denunciado por un activista como un abuso de las autoridades migratorias y del que el gobierno se deslindó en un primer momento.

La fiscalía del estado de Coahuila, limítrofe con Estados Unidos, informó que cumplió una orden de aprehensión contra un agente de la policía estatal por su presunta responsabilidad en el asesinato de un hondureño el miércoles pasado.

La víctima, que en un primer reporte había sido acusada de insultar y disparar contra los policías estatales, que supuestamente lo abatieron para repeler la agresión, fue hallada inocente pues "en ningún caso" agredió a los agentes que efectuaban un operativo contra la venta de drogas, según la investigación.

"La fiscalía reconoce la inocencia y la calidad de víctima a Marco Tulio 'N', por lo que lamenta la comisión de estos hechos que involucran a un agente ministerial por uso excesivo de la fuerza letal", dijo la autoridad en un comunicado.



El crimen fue denunciado el jueves por Alberto Xicoténcatl, activista y director de la Casa del Migrante de Saltillo, capital de Coahuila (norte), quien identificó en forma equivocada a la víctima como un salvadoreño.

El joven de 29 años había estado alojado en el albergue y lo acababa de dejar junto a otras nueve personas, incluyendo niños, para seguir su trayecto a Estados Unidos, cuando fueron sorprendidos por el operativo policial.

Marco Tulio fue abatido por el agente, quien iba encapuchado y con casco, cuando trataba de escapar junto a su hija de ocho años, quien lo vio caer al piso y desvanecerse alcanzado por las balas, según el relato del activista.

Xiconténcatl responsabilizó a la Policía Federal y al Instituto Nacional de Migración (INM) del operativo, pero el gobierno mexicano aseguró que ninguna de estas instituciones había participado del mismo, en un comunicado divulgado el jueves.

La fiscalía de Coahuila se comprometió también a informar sobre el desarrollo de la investigación y a recibir las observaciones de las comisiones de derechos humanos estatal y nacional, así como de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU en esta materia.

Por su parte, el INM dijo este sábado que facilitará los trámites para regularizar la estancia en México de los familiares del hondureño asesinado y de las otras personas migrantes que estuvieron presentes al momento del crimen.

También les brindará alojamiento mientras se resuelve su situación jurídica y solventará los gastos funerarios y de traslado del cadáver a su país de origen.

El incidente ocurre en medio de la presión que ejerce Washington para que México reduzca el flujo de migrantes indocumentados, principalmente de Centroamérica, que huyendo de la pobreza y la violencia intentan llegar a Estados Unidos.