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Caravana migrante llega a las puertas de EEUU con la esperanza de asilo

Pese a la larga odisea, el verdadero reto inicia ahora para los hombres, mujeres, niños y familias completas.

Los centroamericanos fueron llevados a la ex maquiladora Macesa, en Piedras Negras, donde fueron acomodados en dos naves industriales. Reforma
Los centroamericanos fueron llevados a la ex maquiladora Macesa, en Piedras Negras, donde fueron acomodados en dos naves industriales. Reforma

Coahuila, México.

Luego de recorrer unos tres mil kilómetros, muchas veces a pie y en condiciones precarias, más de mil 700 migrantes centroamericanos llegaron a las ciudades de Piedras Negras y Acuña, fronterizas con Texas.

La caravana, que partió de Honduras y cruzó por El Salvador, Guatemala y México a lo largo de enero, arribó en camiones de personal prestados por empresas y vigilados por policías después de haber pasado el domingo en el área conurbada de Saltillo.

Sin embargo, pese a la larga odisea y con el territorio estadounidense a la vista, el verdadero reto inicia ahora para los hombres, mujeres, niños y familias completas: conseguir que Estados Unidos les dé asilo político tras sufrir en sus Países pobreza y violencia.

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Las autoridades migratorias estadounidenses en Eagle Pass, Texas, colindante con Piedras Negras, tramitan como máximo 15 casos de peticiones al día.

Esto también representará un desafío sin precedentes para Piedras Negras y Acuña, que jamás habían recibido un contingente de migrantes tan grande y, además, deberán albergarlo por semanas o hasta meses.

Entre los pasados sábado y domingo, los centroamericanos viajaron de San Luis Potosí a los alrededores de Saltillo en plataformas de tráileres, pero ayer 49 autobuses de transporte de personal numerados llevaron desde las 6:00 horas a los más de mil 700 migrantes a la frontera.

Un grupo de 51 pidió viajar a Monterrey, donde la mayoría se quedó con familiares y una pequeña parte en albergues. Siete de ellos pidieron apoyo para llegar a Nuevo Laredo.

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Dos migrantes de Honduras y uno de Guatemala solicitaron ser repatriados porque sus padres estaban enfermos.

Antes de salir de la Capital de Coahuila, se identificó a un migrante con VIH, varios casos de influenza y otros con enfermedades estomacales, pero todos siguieron su camino a la frontera con Estados Unidos.

Al igual que en Saltillo, a su llegada a Piedras Negras, equipos de trabajo del Estado y Municipio registraron a los migrantes, canalizaron a algunos al área de atención médica, y les indicaron la ubicación del comedor, los dormitorios comunes y los baños.

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Los centroamericanos fueron llevados a la ex maquiladora Macesa, en Piedras Negras, donde fueron acomodados en dos naves industriales acondicionadas para recibirlos.

Acompañado por el obispo Alonso Garza, el Alcalde de Piedras Negras, Claudio Bres, dio la bienvenida a los migrantes y les pidió buen comportamiento durante su estancia.

Bres dijo que la ciudad no está preparada para recibir grupos tan numerosos de migrantes, pero añadió que harán todo para darles un trato humanitario.

En Estados Unidos, Aduanas y Protección Fronteriza, así como las corporaciones de Policía, incrementaron su personal.