El fiscal general suspendido, Johel Antonio Zelaya Álvarez, afirmó este miércoles que no renunciará a su cargo en medio del juicio político que se desarrolla en su contra en el Congreso Nacional, y aseguró que está dispuesto a enfrentar cualquier proceso judicial.
“Si he cometido un delito, yo mismo me presento ante un juez competente y si quieren ponerme las chachas que lo hagan”, expresó Zelaya Álvarez, al insistir en que no teme someterse a la justicia. “Voy a enfrentar donde tenga que enfrentarme por la justicia de este país”, añadió.
El funcionario también defendió su decisión de no comparecer ante el pleno del Congreso, indicando que ya notificó formalmente a la comisión legislativa que no asistirá. “Yo no me voy a prestar por una decisión que ya está tomada”, afirmó.
Según Zelaya Álvarez, el resultado del proceso en su contra habría sido definido con antelación. “Desde el lunes ya estaba la resolución, ya estaba lista”, sostuvo, al tiempo que denunció que incluso se estaría preparando la juramentación de un nuevo funcionario en la Corte Suprema de Justicia.
A pesar del contexto político, el fiscal suspendido reiteró que no teme las consecuencias. “No temo a nada. Aquí estoy siempre dando la cara y no tengo por qué renunciar”, manifestó.
Asimismo, señaló que ha utilizado sus redes sociales para dirigirse a la población y defender su postura. “Si quieren mandarme preso, que lo hagan. Yo no tengo problemas”, expresó.
Las declaraciones se producen en un escenario de tensión política, mientras el Congreso Nacional avanza en las etapas finales del juicio político que podría definir su continuidad al frente del Ministerio Público.