Tegucigalpa

A pesar del llamado de las autoridades de Salud a la población para que se aplique la vacuna contra el covid-19, muchas personas siguen sin querer inocularse, lo que hace que el virus ataque mayormente a los no vacunados.

El último estudio del Observatorio Covid-19 de la Universidad Tecnológica Centroamericana (Unitec), en colaboración con el Consorcio de Investigadores Covid, señala que el 94% de los pacientes que están hospitalizados por la enfermedad no están inmunizados.

Aunque el estudio se basa en los pacientes de la sala covid del Hospital General del Sur, en el resto de hospitales del país el porcentaje de pacientes sin recibir ni una dosis de la vacuna contra el covid es similar, dieron a conocer los científicos.

La directora de Investigación de la Unitec, Reyna Durón, manifestó que los factores que inciden para que las personas no se vacunen son el temor, temas culturales, religiosos y teorías de conspiración.No obstante, el principal factor, de acuerdo con el estudio, es el miedo a los efectos secundarios que pueda provocar la vacunación a las personas.

“La primera causa de vacilación vacunal sigue siendo el temor a los efectos adversos que tiene la vacuna, que aunque sea raro que ocurran causan dudas en la gente”, explicó la doctora.

Agregó que aunque la vacuna tiene efectos secundarios severos, esos son poco frecuentes y todos son tratables.Conforme a los datos de la Unidad de Farmacovigilancia de la Secretaría de Salud, el porcentaje de personas en el país que han reportado efectos graves después de aplicarse la vacuna es muy bajo.

Importante

Las autoridades de Salud indicaron que es importante que las personas notifiquen sobre algunos efectos adversos, sean graves o no, que presenten posterior a la vacunación contra el covid-19. Los ciudadanos puedan llamar al departamento de Farmacovigilancia al número 2220-0145.

Hasta la semana pasada, cuando se habían vacunado 5,556,576 personas, los que reportaron efectos secundarios graves fueron el 0.0004% (24 personas).

Ellos presentaron algunos efectos, como ser reacciones alérgicas graves, parálisis de la cara y convulsiones. A la fecha no se han reportado personas con trombosis producto de la vacunación.

Esos efectos se presentaron uno o dos días después de la vacunación en la mayoría de los que reportaron; todos fueron atendidos y están recuperados.

“Esos efectos graves son tratables y los que los reportaron ya se recuperaron, por lo que la población no debe tener miedo a vacunarse. Es mayor el beneficio que produce la vacuna que el riesgo. La vacuna es segura, eficaz. Hay que vacunarse, la cantidad de personas que tienen efectos adversos graves es mínimo en comparación con los vacunados”, dijo la coordinadora del Farmacovigilancia, Lavinia Silva.

Agregó que en cada puesto de vacunación hay ambulancias, equipos de médicos y medicamento que están listos para dar respuesta a la población que presenta efectos al aplicarse la vacuna.

“A nivel centroamericano esa es la incidencia en relación al total de vacunados”, manifestó.

Efectos leves. La mayoría de la población vacunada presenta reacciones leves, que pueden ser síntomas como diarrea, dolor en el brazo donde se aplicó la vacuna, desmayos, erupciones cutáneas, fiebres, fatiga. Esos efectos son tratados en casa y con la medicación correspondiente tres días después desaparecen, explicó la doctora Silva.

A la fecha solo 504 personas han reportado haber presentado efectos leves; sin embargo, el número es mayor.

Educación. Los investigadores de Unitec indicaron que los efectos graves pueden ser tratables y hay que concienciar a la población sobre eso.

Durón recomendó que a través de campañas educativas la Secretaría de Salud debe responder a las inquietudes y aclarar las dudas que tiene la población respecto a la vacuna, así como advertir sobre los riesgos que se corren al no vacunarse.

“Nos vamos acercando a la mitad de la población elegible que ha sido vacunada, de manera que la prioridad es tratar de romper las barreras que impiden llegar a más personas para no poner al país ante el riesgo de un rebrote”.

Los grupos que menor cobertura de vacunación tienen son los adolescentes de entre 12 y 17 años; apenas el 35% de ellos está inmunizado, le siguen las embarazadas.