San Pedro Sula, Honduras.
La liberalización del mercado de la energía, brindar precios competitivos y garantizar el suministro eléctrico son algunas de las ventajas que ofrece la nueva Ley General de la Industria Eléctrica.
Aunque la normativa fue aprobada el año anterior hacen falta puntos claves para que se traduzcan a la realidad los beneficios que conlleva.
Así lo acuerdan expertos en el tema energético que visitaron Diario LA PRENSA para abordar los puntos en los que urge enfocarse.
Salomón Ordóñez, miembro del comité de energía y recursos renovables de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC) y José Manuel Arriaga Yacamán, exgerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) y miembro de la CCIC unificaron criterios.
Ambos coinciden en que en la Cumbre Nacional de Negocios de este día se deben focalizar las soluciones, una de ellas es invertir en distribución y transmisión.
Comisión
“El foro es importante para que el inversionista, la banca y el Gobierno se sienten y agilicen el tema. La generación se está incrementando, pero tenemos problemas en transmisión y distribución. Urge la Comisión Reguladora de la Energía Eléctrica (Cree) para formar el reglamento y hacer que el inversionista llegue”, comentó José Manuel Arriaga Yacamán, exgerente de la estatal.
A criterio de Arriaga Yacamán, hacen falta inversiones que superan más de mil millones de dólares, las que debieron hacerse hace 10 años.
“Se necesita mayor inversión, tener energía suficiente y a precios competitivos. Eso tiene que ser complementado con la elección de la comisión de energía y el reglamento. Ambas cosas son urgentes para que el esquema funcione al 100%”.
Para abrir el mercado se requiere tener listas las regulaciones. En base a ello los bancos llamarán a licitación pública internacional para adjudicar, a través de fideicomisos, la transmisión, distribución y alumbrado público a los operadores internacionales.
“Con este mecanismo del fideicomiso los inversionistas extranjeros pueden invertir dinero con mucha transparencia en Honduras y eso se necesita para mejorar el sistema que ya está obsoleto”, aseveró el empresario Salomón Ordóñez.
Matriz
En el 2010 la matriz energética era 30% renovable y 70% térmica, de acuerdo al último informe de la Secretaría de Recursos Naturales (Serna), el país está cerca de estar a un 50 y 50.
Autoridades de esta secretaría informaron que probablemente para este año Honduras tenga 2,400 nuevos megas de energía renovable.
“Tenemos más que suficiente en el lado de las renovables, se está promoviendo la producción hidroeléctrica, que es la más beneficiosa y conveniente para Honduras y se continúa con un desarrollo bastante agresivo en la parte de energía solar en una de las zonas más desprotegidas del país que es Nacaome”, dijo Ordóñez.
Refirió que el tema más importante es que una vez se cubran todos los puntos pendientes, habrá suficiente energía disponible para evitar posibles racionamientos en los próximos años y los mayores beneficiados con las nuevas tarifas son las mipymes.
“El precio de la energía eléctrica producida con combustible búnker, que se conoce como las plantas térmicas, está en su momento más bajo en los últimos 10 años. Esto está siendo un beneficio directo para el costo de producción del kilovatio hora de la Enee y se está reflejando ya en este mes en una reducción importante en la tarifa del consumidor final al haber desaparecido el ajuste por combustible”.
En el tema de la otorgación de licencias ambientales para desarrollar proyectos de energía renovable, aseveró que “este Gobierno ha abierto las puertas para que los proyectos de energía renovable se puedan desarrollar, veo interés fuerte en minimizar la burocracia, especialmente de Serna que ha sido el cuello de botella de estos proyectos”.
Proyecto
La nueva legislación de la industria energética instruye, en su artículo 29, a la junta directiva de la Enee a que, con el objetivo de modernizarse y mejorar los servicios antes del 1 de julio de 2015, la empresa estatal se transforme en sociedad anónima y complete el proceso para dividirse en tres compañías: una de generación de energía, otra de transmisión y la otra de distribución.
La liberalización del mercado de la energía, brindar precios competitivos y garantizar el suministro eléctrico son algunas de las ventajas que ofrece la nueva Ley General de la Industria Eléctrica.
Aunque la normativa fue aprobada el año anterior hacen falta puntos claves para que se traduzcan a la realidad los beneficios que conlleva.
Así lo acuerdan expertos en el tema energético que visitaron Diario LA PRENSA para abordar los puntos en los que urge enfocarse.
Salomón Ordóñez, miembro del comité de energía y recursos renovables de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC) y José Manuel Arriaga Yacamán, exgerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) y miembro de la CCIC unificaron criterios.
Ambos coinciden en que en la Cumbre Nacional de Negocios de este día se deben focalizar las soluciones, una de ellas es invertir en distribución y transmisión.
Comisión
“El foro es importante para que el inversionista, la banca y el Gobierno se sienten y agilicen el tema. La generación se está incrementando, pero tenemos problemas en transmisión y distribución. Urge la Comisión Reguladora de la Energía Eléctrica (Cree) para formar el reglamento y hacer que el inversionista llegue”, comentó José Manuel Arriaga Yacamán, exgerente de la estatal.
A criterio de Arriaga Yacamán, hacen falta inversiones que superan más de mil millones de dólares, las que debieron hacerse hace 10 años.
“Se necesita mayor inversión, tener energía suficiente y a precios competitivos. Eso tiene que ser complementado con la elección de la comisión de energía y el reglamento. Ambas cosas son urgentes para que el esquema funcione al 100%”.
Para abrir el mercado se requiere tener listas las regulaciones. En base a ello los bancos llamarán a licitación pública internacional para adjudicar, a través de fideicomisos, la transmisión, distribución y alumbrado público a los operadores internacionales.
“Con este mecanismo del fideicomiso los inversionistas extranjeros pueden invertir dinero con mucha transparencia en Honduras y eso se necesita para mejorar el sistema que ya está obsoleto”, aseveró el empresario Salomón Ordóñez.
Matriz
En el 2010 la matriz energética era 30% renovable y 70% térmica, de acuerdo al último informe de la Secretaría de Recursos Naturales (Serna), el país está cerca de estar a un 50 y 50.
Autoridades de esta secretaría informaron que probablemente para este año Honduras tenga 2,400 nuevos megas de energía renovable.
“Tenemos más que suficiente en el lado de las renovables, se está promoviendo la producción hidroeléctrica, que es la más beneficiosa y conveniente para Honduras y se continúa con un desarrollo bastante agresivo en la parte de energía solar en una de las zonas más desprotegidas del país que es Nacaome”, dijo Ordóñez.
Refirió que el tema más importante es que una vez se cubran todos los puntos pendientes, habrá suficiente energía disponible para evitar posibles racionamientos en los próximos años y los mayores beneficiados con las nuevas tarifas son las mipymes.
“El precio de la energía eléctrica producida con combustible búnker, que se conoce como las plantas térmicas, está en su momento más bajo en los últimos 10 años. Esto está siendo un beneficio directo para el costo de producción del kilovatio hora de la Enee y se está reflejando ya en este mes en una reducción importante en la tarifa del consumidor final al haber desaparecido el ajuste por combustible”.
En el tema de la otorgación de licencias ambientales para desarrollar proyectos de energía renovable, aseveró que “este Gobierno ha abierto las puertas para que los proyectos de energía renovable se puedan desarrollar, veo interés fuerte en minimizar la burocracia, especialmente de Serna que ha sido el cuello de botella de estos proyectos”.
Proyecto
La nueva legislación de la industria energética instruye, en su artículo 29, a la junta directiva de la Enee a que, con el objetivo de modernizarse y mejorar los servicios antes del 1 de julio de 2015, la empresa estatal se transforme en sociedad anónima y complete el proceso para dividirse en tres compañías: una de generación de energía, otra de transmisión y la otra de distribución.