30/11/2022
07:44 AM

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Una nación, un día, deja mensaje para empoderar a las hondureñas

San Pedro Sula, Honduras.

La segunda edición del encuentro evangélico Una nación, un día; yo soy más, que se realizó en San Pedro Sula la noche del sábado, reunió a miles de cristianos de los 18 departamentos del país y tuvo como propósito cambiar la perspectiva de vida de los hondureños, especialmente de las mujeres.

Mostrar a una Honduras diferente fue el primer objetivo del evento que se realizó por primera vez en junio de 2013, ahora se efectúa con la misión de empoderar a la mujer hondureña.

“Esta es la continuación del resurgir de una nueva nación, creemos en Honduras y sabemos que Dios está con cada uno de los ciudadanos de este país. La corrupción, la violencia y desigualdad es parte de la vieja Honduras”, manifestó Dominic Ruso, fundador de Una nación, un día. El líder evangélico reconoció que aún hay mucho camino por recorrer y que uno de los retos más grandes es terminar con el abuso doméstico que afecta al 26% de las hondureñas en algún momento de su vida.

Para los pastores nacionales, que este tipo de encuentros se realicen en el país es un sinónimo de bendición.

“Dios abraza a los hondureños con misericordia, estamos trabajando ampliamente por la transformación del país y eventos como este contribuye a la salvación de mucha gente porque es tocada, cambian de vida y se convierten en emprendedores que es lo que necesitamos como nación”, indicó Misael Argeñal, pastor de La Cosecha.

Los equipos de adoración de diferentes iglesias participaron.
Inspirados

Líderes, pastores, familias, educadores y autoridades gubernamentales dijeron presente y se comprometieron a ser entes de cambio para todas las mujeres que sufren abusos y que viven en constante violación a sus derechos. “Yo soy más, es el lema de este evento y significa que la mujer hondureña que desempeña múltiples papeles en la vida, tiene un llamado transformador para las nuevas generaciones, para que podamos formar el futuro de nuestra nación desde nuestros hogares, criar a nuestros hijos con los valores de solidaridad, honestidad y el amor a Dios”, expresó Ana García de Hernández, primera dama de la nación. Con fuertes testimonios de personas que pensaron que su vida había llegado a su fin, se tocó el corazón de los asistentes que salieron con una visión de lucha y prosperidad para el futuro.

“Este es un proceso de crecimiento, el mensaje que estamos transmitiendo para la mujer es que este es el tiempo de acabar con el contexto social que la ha discriminado y que sufre abuso físico, verbal, sexual, psicológico aunado al abandono y otras situaciones”, expresó Mario Arévalo, presidente de la Asociación de Pastores de Honduras.

Foto: La Prensa

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