22/09/2022
01:12 PM

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Tras perder todo por Eta, madre soltera ahora vive a orillas del río Ulúa en constante zozobra

La joven de apenas 22 años de edad perdió su casa en el 2020 cuando azotaron los huracanes Eta e Iota. Ahora dice sentir temor de que la tragedia vuelva a ocurrir.

Tegucigalpa, Honduras.

Sandra Ramos es una hondureña que vive en una precaria vivienda construida con ayuda de la agencia estadounidense para el desarrollo internacional (USAID) luego de perder absolutamente todo por el paso de los huracanes Eta e Iota.

Para la hondureña a apenas 22 años, quien también es madre de dos niños, la época lluviosa es de permanente zozobra. Reside en un barrio de extrema pobreza a la orilla del caudaloso río Ulúa.

En octubre de 2020, con el paso de los huracanes Eta e Iota “se inundó toda la colonia, se perdieron todas las casas, perdimos todo”, lamentó la joven.

Sandra recuerda que cuando el huracán Eta azotó el Valle de Sula, ni los muros resistieron. Ahora, cada vez que anuncian tormenta ella y sus hijos están atentos para desalojar.

Es posible “perder lo poco que hemos conseguido, que se pierdan los animales o hasta la vida, si uno se confía”, piensa.

El director de la Asociación de Organizaciones no Gubernamentales (ASONOG), José Ramón Ávila, opinó que la vulnerabilidad heredada del huracán Mitch en 1998 “se ha incrementado” con la “explotación sin control de los bosques”.

El huracán Mitch fue la peor catástrofe natural que ha afrontado Honduras, el cual dejó un saldo de 5.000 muertos.

Ávila atribuye las inundaciones al calentamiento climático porque hay “precipitaciones abundantes en menos tiempo y eso genera una saturación en el suelo” que dificulta una rápida absorción.

Según un informe de 2021 del Banco Interamericano de Desarrollo, entre 1970 y 2019 ocurrieron en Honduras 81 desastres vinculados a tormentas, donde murieron 26.887 personas.

Para mitigar las inundaciones, en Honduras se construyeron muros laterales de tierra y piedra para contener la crecida de los ríos. Pero igual se desbordan con las tormentas.