El próximo presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC) debe ser dinámico, experimentado y dar el ejemplo en lo que se refiere a inversiones nacionales, asegura Jorge Alberto Faraj, uno de los dos aspirantes a ocupar ese cargo en las elecciones a celebrarse el 18 de febrero.
Faraj, que es apoyado por un sector beligerante de la empresa privada, conversó con LA PRENSA sobre algunos de los puntos en los que se enfocará si gana la contienda.
Estuve 17 años como directivo en la CCIC y siento que tengo la experiencia para llevar a la Cámara al nivel que muchos empresarios quisiéramos que estuviera. Las necesidades del sector privado son muchas y los problemas, demasiados. Uno de ellos es Puerto Cortés y tenemos que atacar esos obstáculos buscando el diálogo y que este nos lleve al consenso entre la cadena logística portuaria de los empresarios.
Problemas como ese están causando mucho daño en la economía hondureña.
Esto y otras razones más me llevaron a aspirar a la presidencia de la Cámara.
Tenemos un equipo de diez directores de primer nivel. En las próximas horas daré a conocer los nombres del equipo de trabajo que integra mi planilla.
Siento que hay mucho que hacer en la Cámara y las mipymes es uno de los sectores con más necesidades. La fuerza laboral de esta actividad supera las 900,000 personas, de las que el 60% son lideradas por mujeres.
Este sector representa el 25% del Producto Interno Bruto (PIB) de Honduras.
Necesitamos un plan para conocer problemas específicos de este sector.
Por esta razón, considero fundamental la cooperación para fortalecer este sector productivo.
Sabemos que el Gobierno de Taiwán siempre ha tenido la colaboración con Honduras y en este caso le hemos hablado a Marcos Chan, cónsul de Taiwán, de la necesidad del pequeño y mediano empresario.
Solicitamos ayuda en capacitaciones de primer nivel y colaboración económica. Es decir, que busquemos un financiamiento especial para el pequeño empresario.
La inversión que está entrando del extranjero es muy poca. Necesitamos inyectar más dinamismo para que ese empresario extranjero venga al país. ¿Cómo le transmitiremos ese pensar? Con una Cámara activa, que cree confianza y que sea capaz de instruir durante el proceso.
Si los inversionistas consideran que hay burocracia en la parte de las inscripciones o en registro de empresas, pues la Cámara debe darles el apoyo. Ese es otro de los factores claves que buscaremos apoyar.
Como hondureño, uno debe dar el ejemplo. En el grupo empresarial estamos haciendo inversiones importantes para seguir generando más empleos en el país. Si el presidente de la Cámara está invirtiendo, me imagino que dará apertura al resto de empresarios de Honduras a que también inviertan y vamos a mandar un mensaje al exterior que los empresarios hondureños creen en su propio país.
Es importante que empresarios dinámicos que generamos 5,000 empleos y que tenemos la experiencia tomen el puesto como presidente de la Cámara.
Conocemos las necesidades del obrero hondureño y son esas razones del por qué decidí aspirar a la presidencia de la Cámara de Comercio.