La Secretaría de Salud (Sesal) informó este martes que no existe evidencia científica que vincule las vacunas con la muerte de tres menores ocurridas meses atrás en Atlántida, Choluteca y el Distrito Central.
La conclusión fue presentada luego de una investigación clínica, epidemiológica y forense realizada tras los fallecimientos.
Los casos correspondían a dos niñas de seis meses y una de cuatro meses, quienes fallecieron después de haber recibido vacunas conforme al esquema nacional de inmunización. Debido a la cercanía temporal entre la vacunación y los decesos, las autoridades activaron de inmediato los protocolos de vigilancia sanitaria para determinar si existía alguna relación.
Durante la conferencia de prensa, el doctor Eduardo Midence, viceministro de la Secretaría de Salud, aseguró que el proceso se desarrolló con total transparencia: "Tenemos la responsabilidad legal, estamos aquí dando la verdad. No estamos ocultando ningún tipo de información".
Midence explicó que los aspectos técnicos de la investigación fueron desarrollados por el equipo especializado del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), por lo que cedió la palabra a la doctora Odalis García, jefa de ese programa.
La doctora García inició expresando su solidaridad con las familias de las menores fallecidas y recordó que hace aproximadamente dos meses fueron notificados tres eventos graves ocurridos después de la vacunación, los cuales fueron clasificados inicialmente como "Eventos Supuestamente Atribuibles a la Vacunación o Inmunización (ESAVI)".
"La palabra 'supuestamente' no significa que la vacuna haya sido la causa; significa que el evento ocurrió después del acto de la vacunación y, por responsabilidad, debe investigarse", explicó la doctora.
Como parte de la investigación, las autoridades revisaron antecedentes clínicos, necropsias, estudios epidemiológicos, el proceso de vacunación, la cadena de frío, la calidad de los lotes utilizados y la técnica de administración. Además, los casos fueron analizados por el Consejo Consultivo Nacional de Inmunizaciones utilizando la metodología de análisis de causalidad de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Tras concluir las evaluaciones, los tres casos fueron clasificados en la categoría C, correspondiente a condiciones subyacentes o emergentes coincidentes.
"En palabras sencillas, los casos fueron coincidentes con el acto de la vacunación y no relacionados ni con la vacuna ni con el proceso de administración de la misma. Ocurrieron después de la vacunación, pero la evidencia demostró que no fueron causados por la vacuna", puntualizó García.
La jefa del PAI añadió que en la investigación "no se identificaron errores programáticos, ni ruptura de cadena de frío, ni se confirmaron defectos de calidad de las vacunas relacionados con estas muertes".
Como medida preventiva, García recordó que la Sesal suspendió temporalmente los dos lotes de vacuna hexavalente involucrados mientras se realizaban estudios adicionales de calidad. Esta decisión respondió a una recomendación del comité técnico encargado de la investigación y formó parte de los protocolos de vigilancia reforzada.
Con la presentación de los resultados, la Secretaría de Salud reiteró que los tres fallecimientos fueron investigados bajo estándares técnicos nacionales e internacionales y concluyó que no existe una relación causal entre las vacunas aplicadas y la muerte de las menores, por lo que hizo un llamado a la población a mantener la confianza en el Programa Ampliado de Inmunizaciones.