El Consejo Nacional Electoral (CNE) ya tiene lista la credencial oficial que acredita a Nasry Asfura Zablah como presidente de Honduras para el período 2026-2030, documento que formaliza su condición de mandatario electo previo a la toma de posesión.
La credencial, enmarcada en un diseño de borde dorado, destaca el Escudo Nacional de Honduras en tonos similares y lleva las firmas de las consejeras del CNE, Ana Paola Hall y Cossette López, así como del consejero suplente Carlos Enrique Cardona Hernández, según se informó de manera preliminar.
De acuerdo con fuentes cercanas al organismo electoral, en los próximos días se realizará un acto oficial para la entrega de la credencial al presidente electo, como parte del proceso institucional previo al inicio del nuevo mandato.
Nasry Asfura regresó al país este martes tras una gira internacional por Estados Unidos e Israel. El líder del Partido Nacional fue visto a su llegada al Aeropuerto Internacional de Palmerola, en Comayagua, donde fue recibido por personas que se encontraban en el lugar, antes de trasladarse por vía terrestre hacia Tegucigalpa.
Sobre la ceremonia de investidura, la designada presidencial María Antonieta Mejía explicó que el proceso busca garantizar un traspaso de mando claro, protocolario y seguro, con una coordinación estrecha entre las instituciones del Estado.
Mejía también informó que, a diferencia de otros actos de toma de posesión, no se contempla la llegada de mandatarios extranjeros, y que el evento se realizará únicamente con las misiones diplomáticas acreditadas en el país. Señaló que Asfura se comunicará personalmente con líderes internacionales para explicar las razones de esta decisión y los protocolos de seguridad adoptados.
Tradicionalmente, las investiduras presidenciales se celebran en el Estadio Nacional José de la Paz Herrera, con la participación de jefes de Estado, organismos internacionales y numerosos invitados. Sin embargo, en esta ocasión, el Congreso Nacional será la sede del acto.
El evento se desarrollará en un formato cerrado y controlado, con la participación de los 128 diputados del Congreso Nacional y representantes diplomáticos, quienes presenciarán el acto protocolario y la entrega formal del poder.
Fuentes oficiales señalaron que este formato reducido permitirá un traspaso de mando más ordenado, minimizando riesgos y garantizando el cumplimiento de los protocolos de seguridad durante toda la ceremonia.
Según se explicó, con esta decisión Nasry Asfura busca iniciar su mandato enviando un mensaje de austeridad, prudencia fiscal e institucionalidad, apostando por un estilo de gobierno enfocado en la eficiencia y los resultados, alejándose de la pompa que ha caracterizado investiduras anteriores.